España es el tercer país de la Unión Europea con el Índice de Precios al Consumo (IPC) más inflacionista, con una tasa de variación anual que en abril se elevó al 5,8%, una cifra sólo superada por Holanda (8,1%), Irlanda (8%) y Portugal (7,2%). Mientras que, según los datos del Insituto Nacional de Estadística (INE), la tasa de variación anual del IPC de alimentos y bebidas para la media de la UE se fijó en el 4,6%, un porcentaje que se eleva al 4,8% para el conjunto de los 12 miembros de la Unión Monetaria (UEM).