El valor del mercado ibérico de leche líquida envasada y mantequilla se situó en 2012 en 3.115 millones de euros, lo que supuso un descenso del 1,1% respecto a los 3.150 millones de euros contabilizados en 2011, manteniendo así la tendencia descendente iniciada en 2009. Estos datos han sido dados a conocer por DBK, filial de Informa D&B (Grupo CESCE). La caída más acusada se registró en Portugal, donde las ventas disminuyeron un 3%, hasta situarse en 485 millones de euros, frente a los 500 millones de 2011. En España, la caída fue del 0,8%, valorándose el mercado en 2.630 millones de euros.

Las ventas de leche suponen en España cerca del 95% del total, mientras que en Portugal su penetración baja hasta el 90%, reuniendo una mayor participación en las ventas totales el segmento de mantequilla. En cuanto al comercio exterior, las exportaciones españolas se situaron en 2012 en 110 millones de euros, lo que representó una caída de más del 20% con respecto a 2011. En Portugal, por su parte, alcanzaron los 139 millones de euros, un 26% más que 2011. Un total de 110 empresas se dedican a la producción o importación de leche líquida envasada y mantequilla en el mercado ibérico, de las cuales alrededor de 95 se ubican en España y las 15 restantes en Portugal. El volumen de empleo generado ascendió a 13.250 personas en 2012, situándose la plantilla media en 120 empleados por empresa.

La estructura de la oferta muestra un alto grado de concentración en ambos países. En España, las cinco primeras empresas alcanzaron una cuota de mercado conjunta del 66% en 2012, mientras que en Portugal la participación de los cinco mayores operadores se situó cerca del 90%. La madurez del mercado, la debilidad del consumo y la creciente orientación de la demanda hacia productos de menor precio, en un contexto de deterioro de la renta disponible de las familias, constituyen las principales amenazas a las que se enfrenta el sector. En este marco, a corto plazo se mantendrá la fuerte competencia entre los operadores, previéndose asimismo un aumento de la penetración de las marcas de la distribución, lo que afectará negativamente al valor de las ventas.