AMDPress.- La X edición de la Guía de Franquicias 2004 y el Informe de la Situación de la Franquicia en España, presentado ayer miércoles, 14 de enero, en Madrid por la consultora especializada en franquicias Tormo & Asociados, establece que en España se contabilizan, según los nuevos criterios, 5.229 establecimientos franquiciados del sector de alimentación, que supusieron una facturación de 3.331 millones de euros y unas inversiones por valor de 1.239 millones de euros.

En el conjunto de todos los sectores, España contó en 2003 con 742 cadenas de franquicias frente a las 1.012 que aparecían en el informe de 2002. Respecto al número de establecimientos franquiciados, la consultora los sitúa en 52.346, casi 4.000 más que en 2002, lo que indica "el continuo crecimiento del sector". En cuanto a la facturación total, el estudio indica que en 2003 el sector de la franquicia alcanzó los 15.017 millones de euros, un 7,33% más que el año anterior, con unas ventas por unidad de negocio de 286.887 euros, y una inversión de 5.025 millones de euros.

Además, el sector global de la franquicia ha dado empleo directo a 226.464 personas e indirecto a otras 83.000, un crecimiento del 2,7% respecto a 2002, aunque, según el informe, las empresas que más han crecido son las que requieren menos número de empleados.

Por otro lado, la compañía, cuya guía está disponible en la web www.tormo.com, destacó que el sector de la franquicia en España ha continuado creciendo en número de establecimientos franquiciados, facturación, inversión y empleo. No obstante, el informe señala que se han reducido significativamente, y por primera vez, el número de centrales de franquicia, debido principalmente a la iniciativa de la consultora de introducir criterios de selección y exclusión de empresas en función de si ofrecen o no unas garantías mínimas a los inversores.

En este sentido, la consultora sólo reconocerá a partir de ahora como franquicias aquellas enseñas que cuenten con una estructura adecuada, preparación previa, una planificación estratégica eficaz, recursos financieros, una capacidad mínima estructural y una profunda vocación de franquicia, unida al conocimiento y preparación necesaria demostrable.

Según Eduardo A. Tormo, director general de Tormo & Asociados, "creemos que es el momento de empezar a hacer una diferenciación, no ya entre empresas que son franquicia y aquellas que no lo son, sino entre empresas que ofrecen garantías mínimas a los inversores y aquéllas que por múltiples razones no las ofrecen". Asimismo, Tormo destacó que "experiencias pasadas no aseguran éxitos futuros y hoy se hace más necesario que nunca planificar adecuadamente el desarrollo de la franquicia".

Por último, Tormo & Asociados anunció durante la presentación que a lo largo de 2004 se incorporarán certificaciones de calidad, no obligatorias, para las empresas franquiciadoras, que serán otorgadas por un organismo externo. Este proyecto, que surgió por parte del presidente del Salón del Franquiciado, Jaime Usía, se encuentra actualmente en la definición de criterios y los participantes en el mismo esperan que, para finales de este primer semestre de 2004, se inicie el proceso de aprobación.