El valor del mercado de golosinas ha acusado durante 2013 el deterioro de la coyuntura económica y la caída adicional del consumo interior, reflejándose en una mayor presión sobre los precios y en un incremento de la participación de las marcas de la distribución en algunas líneas de producto, según DBK.

Según la filial de Informa D&B (Grupo CESCE), para el cierre de 2013 se apunta un nuevo descenso del valor del mercado, que se estima alrededor del 1,5%, situándose en unos 625 millones de euros, tras las caídas registradas en el bienio 2011-2012. Por su parte, en 2014 previsiblemente se apreciará una ligera recuperación del negocio, apuntándose un crecimiento de alrededor del 1,5%, hasta alcanzar los 635 millones de euros.

El segmento de chicles reúne cerca del 45% del valor del mercado, participación que se sitúa en el 30% en el caso del segmento de caramelos y en el 25% en el caso del segmento de gominolas y otras golosinas.

Ante la debilidad que muestra el mercado nacional, la internacionalización de la actividad continúa constituyendo la principal estrategia de crecimiento para las empresas del sector. Así, en 2012 las exportaciones aumentaron un 10,5% con respecto a 2011 y para el cierre de 2013 se estima un incremento de alrededor del 3%, hasta los 380 millones de euros.

Los países de la Unión Europea agrupan de forma conjunta más del 65% del valor exportado, destacando Francia, Alemania, Reino Unido y Portugal como los principales países de destino. Fuera de la Unión Europea destaca Estados Unidos como principal destino de los productos nacionales, acaparando algo más del 10% del total de las ventas.

En el sector operan unas 60 empresas, que generan un volumen de empleo de alrededor de 3.500 trabajadores, resultando una plantilla media de 58 empleados por empresa. La presencia de capital extranjero en el sector es significativa, en su mayoría asociado a filiales españolas de operadores europeos o estadounidenses. Junto a éstas, operan en el sector un gran número de empresas españolas, predominando entre ellas el accionariado privado de origen familiar.

El cese de actividad de algunas compañías de pequeña dimensión ha acentuado la tendencia de concentración de la oferta en el sector. En 2012, las cinco primeras empresas absorbieron de forma conjunta el 51,8% del mercado, porcentaje que se situó en el 72,2% al considerar a las diez primeras.