Europastry lanza al mercado su gama Cristallino, una familia de panes cristal, caracterizados por una miga muy suave y alveolada y una corteza fina pero muy crujiente, 100% naturales, elaborados con masa madre y aceite de oliva, y alta hidratación.

Además, con la intención de llevar esta nueva gama a un nivel superior, Europastry presenta nuevas opciones que giran en torno a la calidad y la practicidad de los formatos XXL para la restauración y los panes cristal envasados y precortados para el retail.

De esta forma, las últimas referencias que incorpora la gama son Pan Cristallino L y Pan Cristallino XXL, dos productos en un formato largo. Estos panes XXL son ideales para los bocadillos o las tostadas, de distintos tamaños, según las necesidades de cada establecimiento. Además, están cocidos en hornos de suela de piedra, lo que le aporta un sabor especial.

Esta nueva gama se adapta tanto al canal horeca con su versión XXL, como al retail, con panes horneados, precortados y envasados

También resulta ser un pan idóneo para el canal retail, ya que incorpora soluciones horneadas, precortadas y envasadas, con el objetivo de que el consumidor final pueda disfrutar en casa del pan cristal que ha probado en restaurantes, democratizando su acceso y consumo.

Tal y como lo indica la compañía, “nuestro propósito de empresa es respetar la tradición y trabajar desde la innovación, y es así como con un ojo puesto en el pasado y otro en el futuro, estamos reinventando la cultura de la panadería. Cristallino es un claro ejemplo, un pan que respeta los orígenes, que potencia la calidad y la naturaleza de los ingredientes, y que también incorpora los avances de la tecnología para diversificar su consumo”.

Europastry incorpora un código QR en algunos de sus packs de Cristallino, con acceso a un chat bot con un regalo directo para el consumidor final, que consiste en un kit gourmet de los productos de la gama. Además, a través del QR el consumidor final podrá conocer en profundidad la historia de la marca. Este código QR se ha llevado a cabo en conjunto con la startup Neareo, una de las finalistas de la primera edición de Baking the Future, el challenge de innovación desarrollado por Europastry.