Este último año hemos modificado la mayoría de nuestros hábitos debido a la pandemia. Nuestra alimentación es una de las áreas que más ha sufrido las consecuencias y esto ha puesto en valor la importancia que tiene ésta en nuestro día a día, tanto a nivel físico como emocional.

De la mano de Krissia se ha celebrado una mesa redonda virtual con Boris Izaguirre, embajador de la marca, como moderador. Esta encuentro ha reunido a reconocidos expertos de diferentes disciplinas para tratar, en profundidad, este tema y valorar la manera en la que disfrutamos de la comida, así como sus efectos en nuestro estado de ánimo y nuestro bienestar. ¿Realmente somos lo que comemos y la salud nutricional y emocional están conectadas?

El culto al cuerpo es cada vez más importante para las personas y la alimentación saludable juega un papel muy importante en este sentido para ellos: el 91% piensa que una alimentación saludable afecta a la mejora del estado físico para encontrarse bien, con energía, sin dolor, etc. y el 85% encuentra en ella un beneficio estético cuyo paradigma es el peso y, también, la piel y el pelo.

Arantxa Ezcurdia, dietista-nutricionista, ha valorado como positivo que este último año ha tratado a muchos pacientes más concienciados en mantener una dieta que no solo les haga verse bien estéticamente o delgados, sino que se enfoque en su salud; pero también reconoce que a su consulta ha llegado mucha gente, sobre todo tras el confinamiento, que acaba obsesionada por una alimentación extremadamente saludable, tanto, que acababa no siéndolo.

Itziar Digón: “Pese a todo, lo que no debemos hacer es sufrir comiendo. Es muy importante tener una alimentación consciente y que el fin de esta sea, además, sentirnos bien”

“La obsesión por la comida siempre es un error” ha secundado Itziar Digón, psicóloga general sanitaria, quién ha defendido que debemos escuchar a nuestro cuerpo y lograr un equilibrio entre la función nutritiva de la comida y la sensación de disfrute para poderconocer nuestros hábitos y reajustarlos. “Pese a todo, lo que no debemos hacer es sufrir comiendo. Es muy importante tener una alimentación consciente y que el fin de esta sea, además, sentirnos bien. La alimentación tiene una doble aportación: por un lado, tiene la función de nutrición, pero no debemos olvidar la función de disfrute, confort, placer que tienen los alimentos y que es también necesaria”.

Ezcurdia retomaba esta idea del equilibrio enfocándolo también en los platos, nutrientes y proporciones: “Tener una dieta con las proporciones adecuadas de proteína es fundamental para el organismo y suelen ser las grandes olvidadas. Encuentro entre mis pacientes gente que piensa que los alimentos ricos en proteínas son los que les engordan o que son menos sanos que por ejemplo las verduras”. Según la nutricionista, las proteínas regulan tanto los hidratos como la insulina de nuestro cuerpo y es importante consumir las proporciones adecuadas.

Existen diferentes formas de medir las cantidades correctas de alimentos que debemos consumir en nuestro día a día. Un ejemplo es el plato saludable Krissia que se está compuesto por medio del plato a vegetales, un cuarto a hidratos de carbono (cereales integrales) y un cuarto restante a proteínas.

Un modo de saber qué cantidad de proteína es la que debemos ingerir a lo largo del día es medir que por cada kg de nuestro peso le corresponde la ingesta de aproximadamente un gramo de proteína al día. En cuanto a las proporciones de alimentos, pueden ser medidos con nuestras manos, así un adulto ingerirá más que un niño, por ejemplo.