Ferrero se encuentra celebrando los 25 años de su implantación en la Península Ibérica. En 1988 abrió oficinas en Barcelona. Desde dicha sede, la marca prosigue trabajando en la comercialización y distribución de sus productos en España y Portugal. Ferrero Ibérica tiene una facturación anual de 200 millones de euros y unas ventas de 18.000 toneladas de producto. La plantilla está formada por 155 personas entre España y Portugal. Ferrero Ibérica se centran en una distribución capilar a nivel nacional, así como la calidad y la originalidad de la propuesta del surtido.

Desde su llegada al mercado ibérico, la compañía ha venido apostando por los valores que han hecho crecer a la multinacional italiana en todo el mundo: el compromiso diario con los consumidores y la innovación y la investigación. Prueba de ello son productos como los bombones Ferrero Rocher, los productos de la línea Kinder (Kinder Sorpresa, Kinder Chocolate y Kinder Bueno) y la crema de untar Nutella.