ARAL Digital.- FIAB y otras 13 asociaciones empresariales del sector industrial se han pronunciado sobre el Proyecto de Ley de medidas fiscales para la sostenibilidad energética, mostrando su preocupación ya que estiman que las medidas generarán una pérdida de competitividad inmediata en múltiples sectores y pondrán en riesgo la superviviencia del tejido industrial español y de miles de empresas, con consecuencias irreversibles para el empleo. Por ello, han emitido un comunicado en el que apuntan que “las naciones más ricas del mundo son aquellas que poseen los sectores industriales más potentes. El extraordinario crecimiento de países, como China, India o Brasil, o la riqueza de las economías más avanzadas y consolidadas como Estados Unidos, Japón, Alemania o Francia, más allá de crisis coyunturales, se asientan esencialmente en su firme compromiso y apoyo al desarrollo industrial”.

En su opinión, el Proyecto de Ley de medidas fiscales para la sostenibilidad energética es “un instrumento exclusivamente ideado para dar solución al problema del déficit tarifario, pero al mismo tiempo obvia que el coste de miles de millones de Euros que traslada a las empresas industriales de nuestro país las deslocalizará en breve generando consecuencias irreversibles sobre nuestra economía. Si se pone en riesgo el futuro de la industria, si se ponen en riesgo los más de 250.000 Millones de Euros y dos terceras partes del Producto Industrial Bruto que generan los sectores firmantes de este documento, si se ponen en riesgo los más de 4 millones de puestos de trabajo cualificados que proporcionan de forma directa e indirecta, y si se extingue la contribución de nuestra industria a la economía nacional, ya no habrá empresas a las que imponer una presión fiscal desmedida para acabar con el déficit tarifario”.

Por ello, estiman necesario que “el Gobierno comprenda que el Proyecto de Ley debe modificarse para que tratar de solucionar un problema, no suponga generar otro mucho mayor. La industria española, en las condiciones de competitividad actuales, no puede asumir un coste energético de esta magnitud. Ninguna industria de ningún país podría. Y lo peor es que no será como consecuencia de las condiciones del mercado ni porque no seamos capaces de competir con otras industrias del mundo. Será debido a una iniciativa legislativa desproporcionada que, a pesar de perseguir un objetivo comprensible y razonable, no ha previsto que en sus actuales términos arrastrará a nuestras empresas al cierre”. Las entidades firmantes de esta carta han mantenido diversas reuniones a lo largo de los últimos meses con quienes tienen o pudieran tener competencias en la materia y han manifestado su intención de seguir manteniéndolas porque “el Proyecto de Ley tiene solución y puede modificarse para cumplir sus objetivos sin poner a la industria en riesgo”.