Galletas Gullón ha renovado la máxima nota a las prestigiosas certificaciones BRC e IFS que garantizan los máximos niveles de la seguridad alimentaria de los procesos de producción, productos y servicios de la compañía palentina. Ambas certificaciones son un sello de seguridad alimentaria indispensable para mantener la labor exportadora de la galletera, en especial para el mercado europeo.

La certificación BRC, fundamental para la exportación en el mercado anglosajón, y la certificación IFS, clave para el mercado francés y alemán, han sido renovadas durante 2015 a través de la correspondiente auditoría en todos sus centros de producción, obteniendo la máxima nota en ambos certificados, "Grado AA" y "Higher Level", respectivamente, lo que demuestra no sólo el estricto cumplimiento de la legislación y reglamentación vigente aplicable, sino los más elevados estándares de calidad y seguridad alimentaria. Gullón se somete anualmente a las auditorías de renovación de ambos certificados realizadas por entidades de certificación de elevado prestigio internacional.

Para Juan Miguel Martínez Gabaldón, director general de la compañía palentina, recibir la máxima nota de ambas certificaciones es "una excelente noticia para Gullón ya que significa que respeta absolutamente los requerimientos europeos e internacionales de seguridad alimentaria". "Los productos Gullón cuentan con los principales sellos de calidad y seguridad alimentaria internacionales lo que aporta una gran seguridad a los distribuidores europeos e internacionales a la hora de elegir a Gullón como una de sus marcas de referencia", afirmó Oviedo.