El consejo de administración de Pescanova eligió ayer, 12 de septiembre, durante la junta celebrada en las instalaciones de la compañía en Chapela (Pontevedra), a Juan Manuel Urgoiti como nuevo presidente, después de que el grupo Damm tomara el control consiguiendo el 70,82% de los votos para su candidatura. La cervecera, que posee un 6,183% del capital de Pescanova, contaba con los apoyos fundamentales de Luxempart, con un 5,83%, y de Iberfomento, con un 3,39%. La cervecera catalana, toma así el relevo del imputado Manuel Fernández de Sousa, hijo de uno de los dos fundadores y que ha permanecido al frente de Pescanova durante los últimos 31 años.

La junta aprobó igualmente el cese de los miembros del consejo con cargo vigente y el nombramiento de un nuevo consejo formado por Françoise Tesch (representante de Luxempart), Fernando Harce Meléndez (Iberfomento), José Carceller (Damm), Yago Méndez (Amper, hijo del expresidente de Caixa Galicia José Luis Méndez), Luis Miguel Sánchez-Merlo (presidente de SES Astra Ibérica y consejero de Sareb) y Ángel Legarda (director de CAF). La junta decisiva para la refundación de Pescanova comenzó con la renuncia de Manuel Fernández de Sousa a presentar su candidatura. El expresidente, ahora imputado, cuenta con el 7,5% del capital de la firma gallega a través de la Sociedad de Desarrollo y Control (Sodesco).

Como nuevo presidente, Urgoiti aseguró en su primera intervención que la pesquera gallega necesita una quita en el convenio de acreedores de en torno al 75%. >Deloitte, como administración concursal, y a la espera de que KPMG concluya el plan de viabilidad de la empresa en un informe que debería presentarse en octubre, ha anunciado que descarta abocar a Pescanova a un proceso de liquidación, y ha asegurado ante la junta de accionistas la viabilidad del grupo, que habría logrado unas ventas netas de 700 millones de euros durante los siete primeros meses de 2013, presentando un Ebitda favorable.

La junta celebrada ayer en la sede de Pescanova tiene lugar una semana después de que Deloitte revelara en su informe que el "agujero patrimonial" de la empresa es de 1.667 millones de euros, superior al estimado inicialmente, y que cuenta con una deuda de más de 3.674 millones de euros. Ha sido la primera junta de accionistas desde que estallara la crisis de Pescanova, con varios directivos y consejeros imputados, además de Fernández de Sousa. Las posturas de los candidatos han sido tan irreconciliables que ni siquiera ha habido acuerdo para fijar el sistema de votaciones: a candidatura completa o consejero por consejero. Los accionistas díscolos, Damm y Luxempart acusan al ex presidente de haber ocultado información al consejo y haber falseado presuntamente las cuentas.

Había dos propuestas para hacerse con el control de la compañía, una vez que Fernández de Sousa renunciara a presentar candidatura: la de la cervecera Damm, apoyada por Luxempart e Iberfomento, ahora ganadora, y la promovida por la Asociación Española de Accionistas Minoritarios (Aemec), respaldada por el fondo Cartesian, con un 5% del capital.