Kellogg ha colaborado con la cervecera tarraconense ‘Cervezas La Gardenia’, para la elaboración de una cerveza artesanal de forma sostenible, ‘Rosita Kellogg’s Choco Krispies’.

Se trata de una cerveza tipo Blonde Ale cuya idea surge con el objetivo de reutilizar el arroz tostado con cacao Choco Krispies de Kellogg’s, que habiendo sido desechado durante el proceso de producción, está en perfectas condiciones para el consumo humano.

Compuesta por agua, malta de cebada, Kellogg’s Choco Krispies, miel, lúpulos y levaduras, Rosita Kellogg’s Choco Krispies es una cerveza rubia de color miel, de carbónico fino, con cierta densidad en copa, espuma blanca con tonos marfil cremosa y constante, con buena persistencia.

Guillermo Forn: "Su buena acidez hace que su paso por boca no resulte pesado"

Según Guillermo Forn, presidente de la Asociación Española de Beer Sommeliers y Catadores de Cerveza, Rosita Kellogg’s Choco Krispies “en aroma se muestra muy afrutada, con mucha persistencia del grano infusionado, notas a plátano y manzana roja, recuerdos a melazas y tostados muy sutiles, muy compleja. En boca es dulce y golosa al principio, para pasar a notar todo su volumen aromático y gustativo con un paso denso y graso. Las notas a grano tostado, recuerdos a miel y cereales torrados y fruta madura, son ahora donde cogen su máximo esplendor. Su buena acidez hace que su paso por boca no resulte pesado y podamos disfrutar de toda su complejidad. El postgusto es elegante, con una fina amargor, balsámica y con unas notas muy sutiles a cereales y chocolate de Kellogg’s Choco Krispies, lo que nos deja una boca limpia y muy fresca, sin sensación de pesadez”.

Dado que el arroz se presta perfectamente al maridaje con la malta, base fundamental para la elaboración de la cerveza, Kellogg propuso a la cervecera el aprovechamiento del arroz tostado con cacao desechado y apto para consumo humano. De este modo, y tras casi un año de pruebas, ha nacido la cerveza artesana tipo Blonde Ale elaborada con Choco Krispies de Kellogg’s y macerada con miel, que será comercializada bajo la marca ‘Rosita Kellogg’s Choco Krispies’.

“Es inevitable que durante el proceso de producción se descarte cierta cantidad de producto. Nuestro objetivo es reducir al máximo ese desperdicio y siempre que sea posible, reutilizarlo para el consumo humano”, señala Amparo Lobato, responsable de Asuntos Corporativos de Kellogg en España.

Amparo Lobato: “Es inevitable que durante el proceso de producción se descarte cierta cantidad de producto"

Pep Pérez, cofundador de ‘Cervezas La Gardenia’, explica que “la elaboración de la cerveza ‘Rosita Kellogg’s Choco Krispies’ se realiza de forma sostenible, implementando políticas y procedimientos de gestión y fabricación para reducir el consumo de energía y de agua, utilizar energías renovables, reducir las emisiones de carbono, revalorizar los residuos y utilizar progresivamente materias primas de proximidad”. También señala que “utilizar Choco Krispies en la elaboración de una cerveza ha sido un reto divertido del que estamos muy orgullosos porque colaboramos con un proyecto sostenible que contribuye con el objetivo de ‘residuo cero’”.

A su vez, Kellogg Company, la compañía de cereales y snacks, acaba de anunciar un nuevo objetivo de reducción de desperdicio alimentario. Para 2030, reducirá sus desechos orgánicos, que incluyen el desperdicio de alimentos, en un 50 por ciento como parte de su compromiso corporativo global de Better Days para reducir su impacto en el planeta. Este compromiso está alineado con el número 12 de los Objetivos de Desarrollo Sostenible impulsados por la Organización de las Naciones Unidas.