Aral Digital.- Los platos refrigerados volverán a ser en 2008 el sector más dinámico e innovador de la industria alimentaria en nuestro país. De hecho, se consolida tras registrar crecimientos superiores al 12% y un volumen de negocio cercano a los 650 millones de euros, cifra de la que el 80% corresponde a las empresas que forman parte de la Asociación Española de Elaboradores de Platos Refrigerados (Alinaco, Bodedebó, Casa Mas, Campofrío, Conservas Ortiz, Casa Tarradellas, Elpozo Alimentación, Espuña, Gallo, Montealbor, Nestlé, Platos Tradicionales, Zurita).

El avance de los nuevos hábitos de consumo, unido a la constante demanda de soluciones cada vez más fáciles y rápidas de preparar, permiten augurarle un futuro muy favorable. Así, la innovación y la irrupción en el mercado de nuevos productos, nuevas prestaciones y envases renovados, son algunos de los factores clave que explican el continuo crecimiento que está experimentando la demanda de las soluciones refrigeradas.

Para Fernando Fernández Soriano, presidente de la Asociación, “la innovación marcada, también, por la constante aparición de nuevos productos en los lineales y por novedades en cuanto a su conservación y envasado, hacen posible pensar que platos los refrigerados durante 2008 volverán a tener un crecimiento cercano al 10%”.

Sin embargo, si existe una tendencia que está favoreciendo a este segmento es, sin duda, la receta internacional. Los platos refrigerados elaborados, por ejemplo, con recetas italianas o mejicanas, están teniendo una gran acogida entre los compradores, ya que permiten disfrutar de otros sabores que no se pueden preparar de forma casera.

Por ello, las empresas miembro de la Asociación Española de Elaboradores de Platos Refrigerados, ya apuestan por envases transparentes o con pequeñas ventanas, que permitan ver el producto y su contenido.

Otra tendencia que prima en el sector es incorporar a los envases sensores de tiempo como indicadores de la vida útil del producto, o pequeñas perforaciones que contribuyen a conservar la calidad de alimentos como la fruta y la verdura. Diseñados para proporcionar una mayor facilidad de uso, los nuevos envases vienen preparados para poder facilitar el consumo posterior en el propio envase.

Por otra parte, se están empezando a introducir nuevos sistemas de cierre como tapaderas o zips herméticos, que ofrecen una mayor seguridad y permiten reutilizar el producto sin que éste pierda ninguna de sus propiedades. De modo que, para Fernando Fernández Soriano, estas “novedades también están generando un mayor nivel de confianza en el usuario final”.