El Comité de Gestión de Vinos de la Unión Europea, celebrado la semana pasada en Bruselas, aprobó una “destilación de crisis” para España de 2,6 millones de hectolitros de vino. La retirada de este importante volumen aprobado busca la reactivación del mercado nacional de vino, sumergido en una crisis debido al desplome de los precios (de hasta un 30% en el caso del vino tinto) ante la escasez de la demanda y los importantes stocks de la campaña pasada, cuando se obtuvo una cosecha histórica con más de 45 millones de hectolitros de vino.