ARAL Digital.- Un 71% de las empresas exportadoras de la industria de alimentación y bebidas apunta que la imagen de los productos alimentarios españoles es “buena” o “muy buena”, debido especialmente a que son percibidos como artículos de “alta calidad”. Así se desprende del estudio “Análisis y Valoración de la Promoción a la exportación alimentaria en 2012”, de la Federación Española de Industrias de la Alimentación y Bebidas (FIAB), Cajamar y el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente. El estudio, realizado por la consultora ASM Group, ha contado con la participación de más de 220 empresas españolas de productos agroalimentarios, cuyos principales sectores de actividad son el aceite, las aceitunas y el vinagre; los vinos y bebidas alcohólicas; y los productos cárnicos elaborados. La facturación media de la mitad de las empresas se sitúa en menos de 10 millones de euros.

Los empresarios consideran que, según el estudio, el principal obstáculo con el que se encuentran en el proceso de internacionalización de sus productos es la competencia, proveniente sobre todo de los productos italianos y franceses. Aun así, según las previsiones de FIAB, en el ámbito de la alimentación y bebidas, España estaría en condiciones de superar a Italia en el capítulo de exportaciones en un plazo de cinco años. Por otro lado, esta competencia también tiene lugar internamente a la hora de exportar; es decir, entre los propios productos nacionales. Además, entre los obstáculos mencionados se alegan otras cuestiones como la falta de apoyos institucionales, los elevados costes económicos, o el alto riesgo que debe asumirse.

Un dato relevante es que el segundo canal que más se emplea para distribuir los productos agroalimentarios españoles en los mercados internacionales es el Gourmet, que cobra mayor relevancia en las ventas en el extranjero (25%) que en España (16%). Por ejemplo, en la gran mayoría de tiendas gourmet estadounidenses cuentan con productos españoles, algo que hace años no ocurría. La gran distribución es el primer canal empleado.

Un 59% de las compañías encuestadas reconocen que hasta el momento su actividad se ha limitado y no han dado ningún paso más allá de la venta directa del producto, asunto que dejan en manos de empresas distribuidoras. Lo que sí ha aumentado con respecto a 2011 es la adquisición de fábricas locales, un 24% de las empresas consultadas en la muestra. Destaca que, a pesar del complejo escenario, el 70% de las compañías tiene previsto aumentar su inversión en promoción exterior e internacionalización. Casi una de cada dos empresas encuestadas (el 47%) apunta que la crisis ha afectado a su estrategia de definición de mercados de destino prioritarios. Su apuesta se centra sobre todo en los mercados emergentes, siendo sus principales objetivos China, Brasil e India.

Respecto a los mercados a los que dirigen sus exportaciones, el 81% de éstos se encuentran en los países europeos, destacando Francia, Alemania y Reino Unido; mientras que se han visto reducidas las exportaciones hacia los países del Este. También se han incrementado hacia Asia (especialmente a China), Norte América (sobre todo Estados Unidos y México), y, en menor medida, hacia el Centro y Sur de América. Sobre los países que tienen mayor potencial para los encuestados, entre los que destacan están China, EE.UU., Brasil, Rusia, Alemania, Japón y México. Se trata de un dato relevante, ya que los mencionados hace unos años como potenciales son los que han experimentado un mayor crecimiento a posteriori.