AMDPress.- El consumo de vino en hogares se situó en 118,93 millones de litros en el primer trimestre de 2003, lo que supone un descenso del 1,4% respecto al mismo período del año pasado, según los datos del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA). Esta caída de las ventas en el canal alimentación, que supone el 42,1% del total del mercado nacional de vinos, fue consecuencia del retroceso de las ventas de espumosos y cavas (3,19 millones de litros, -23,3% respecto al primer trimestre de 2002), así como del vino de mesa (91,20 millones de litros, -2,1%) y de otros vinos (4,22 millones, -0,6%). Por el contrario, el vino con denominación de origen creció un 7,1%, hasta 20,32 millones de litros.

Por su parte, el consumo extradoméstico aumentó un 1,8%, impulsando la cifra global del mercado del vino hasta 282,66 millones de litros, un 0,7% más que en el primer trimestre del año precedente. Un resultado que supone una positiva evolución respecto al año pasado, cuando el consumo nacional alcanzó los 1.199,27 millones de litros, un 2,78% menos que en el ejercicio anterior.

La Federación Española del Vino (FEV) entiende que los datos de los tres primeros meses del año reflejan un crecimiento moderado del vino con D.O., mientras que refuerzan la “práctica paralización del consumo de vino de mesa”. Según la FEV, los resultados inciden en “la necesaria aplicación de las nuevas medidas que contempla la Ley del Vino y la urgencia de establecer en España una nueva categoría de “vinos de la tierra”, que facilite la comercialización y presentación de los vinos de mesa nacionales”.

En valor, las ventas de espumosos y cavas en el canal alimentación alcanzaron los 13,53 millones de euros, 22,7% menos que en el primer trimestre de 2002; mientras que el vino de mesa significó unos ingresos de 87,07 millones, un 3,1% menos. En el lado contrario, el vino con D.O. Facturó 65,04 millones, un 11,7% más, y otros vinos registraron unas ventas de 12,77 millones, un 5,5% más.

Este mejor comportamiento general en términos de valor refleja el mayor precio medio obtenido. En concreto, el vino con D.O. incrementó su precio un 4,3%, hasta 3,20 euros por litro; espumosos y cavas se situaron en 4,24 euros por litro, un 0,8% más; otros vinos se vendieron a 3,02 euros por litro, un 6,2% más; mientras que el vino de mesa registró un precio de 0,95 euros por litro, un 0,9% más barato.