AMDPress.- El valor de las ventas de vino de producción portuguesa se situó en 960 millones de euros durante 2004, con un consumo de 472 millones de litros, según los datos de DBK La bajada de las ventas en valor en un 2,2% respecto al año precedente se debe, según la consultora, a un descenso de la demanda interior y a la gran competitividad que hay en los mercados exteriores. La tendencia a la baja, que se produce en este sector desde hace una década, pretende solventarse promocionando las exportaciones. En 2004 el mercado exterior supuso el 55% de la facturación total de las bodegas portuguesas, con la UE como principal destino, especialmente Francia, Reino Unido y Paises Bajos.

La estructura de la oferta vinícola en Portugal presenta una gran fragmentación, ya que son más de 1.500 los productores que operan en el país. Sus plantaciones se extienden principalmente por las regiones de Trás-os-Montes, Beiras y Minho. Los productores pequeños se dedican sobre todo a la producción de vino regional (63% de la oferta) y de mesa (64% de las ventas). En cuanto a las cinco empresas líderes del sector, Sogrape Vinhos, Grupo Symington, Grupo Gran Cruz Porto, The Fladgate Partnership y Carmim, concentraron el 34,2% del valor de las ventas totales durante 2003.

El estudio de DBK señala que el mercado portugués mantendrá la tendencia a la baja en el consumo y presenta como estrategias para mantenerse en este competitivo mercado el asociacionismo de las empresas del sector, la promoción de los vinos de calidad, la diversificación de la cartera de productos y la potenciación del enoturismo.