El volumen de producción de los asociados de Asemac (Asociación Española de la Industria de Panadería, Bollería y Pastelería) ha experimentado un crecimiento en 2012 de un 1,75% respecto al año anterior, alcanzando la cifra de 783.819 toneladas. Los datos han sido presentados en la propia sede de la Asociación por su presidente, Felipe Ruano, y por el director general de la Industria Alimentaria del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, Fernando Burgaz. En términos de facturación, las empresas de Asemac han alcanzado los 1.038 millones de euros durante 2012, con un incremento respecto al año anterior del 0'7%. Estos datos tan positivos se ajustan al esfuerzo que están realizando las empresas asociadas para adaptarse a las nuevas necesidades de los consumidores. “Podemos decir que todos nuestros asociados gozan de una sanidad económica correcta. De hecho, hemos superado 2012 de mejor forma que pensábamos que la pasaríamos en enero de ese año”.

Según Ruano, “tras el cambio de sus estatutos en marzo de 2012, la Asociación amplió su ámbito de actuación a toda la industria de la panificación, aceptando la integración de las industrias de panadería, bollería y pastelería, que comparten nuestro compromiso con la tecnología, la innovación y la calidad”. En palabras de su presidente, “el nuevo rumbo de Asemac tiene entre sus objetivos más relevantes ayudar a las empresas del sector españolas a reforzar la comercialización en el mercado español y ganar competitividad en Europa”.

El compromiso de Asemac con el consumidor se materializa en productos más saludables. En 2005, la Asociación firmó un acuerdo con el Ministerio de Sanidad y Consumo para reducir el porcentaje de sal en el pan, que se ha cumplido ampliamente. Además, los asociados, en línea con lo que demanda la sociedad, han ido eliminando las grasas trans de los productos de bollería y han lanzado novedades enriquecidas con sal yodada, vitaminas, fibras, semillas o ácidos grasos omega-3.

Fernando Burgaz ha subrayado el aumento del consumo de pan en 2012 y durante el primer trimestre de 2013, “ha habido un ligero crecimiento en torno al 1'2% que indica que nos encontramos, al menos, en un periodo de estabilización”. A pesar de que el consumo de pan per cápita no se ajusta a los valores que promueve la Organización Mundial de la Salud, el sector sigue generando gran volumen de negocio. El sector de la panadería representa un 7,7% de la facturación del total de la industria alimentaria.

Por comunidades autónomas, Andalucía se sitúa en primer lugar en consumo de pan con un total de 315.763 miles de kilos en 2012, una posición que repitió también durante el año pasado. En segundo lugar, y misma posición que en 2011, se encuentra Cataluña, con 229.549 miles de kilos consumidos. En el lado contrario se encuentra La Rioja, la comunidad que menos pan consume con un valor de 12.880 miles de kilos. En cambio, si se habla en términos per cápita, Navarra es la comunidad donde más pan toman sus habitantes con un valor de 46,23 kilos. Con este baremo, los habitantes de las Islas Canarias son los que menos pan ingieren con 28,18 kilos por persona y año.