AMDPress.- La compañía vitivinícola Miguel Torres, con sede en Vilafranca del Penedés (Barcelona), tiene previsto ampliar su presencia en Chile con la plantación de unas 100 ó 150 hectáreas de viñedos, con un coste de entre 20.000 y 30.000 euros por hectárea, en la finca “Fundo Matanza”, adquirida por 800.000 euros.

La firma catalana, presente en el mercado chileno desde 1979, espera comenzar la comercialización de los vinos procedentes de “Fundo Matanza” dentro de siete años. Su elaboración tendrá lugar en las instalaciones que el grupo posee en la región de Curicó.

Durante el pasado año, la Sociedad Vinícola Miguel Torres, nombre de la compañía chilena, obtuvo una facturación neta de 6.282 millones de pesos (8,97 millones de dólares), de los que el 65% correspondió a exportaciones, cifra que prevé incrementar hasta el 80% en 2003. Asimismo, la firma espera aumentar del uno al dos por ciento su peso sobre el total del mercado exterior de vinos chilenos.