La Organización Interprofesional Española de Frutas y Hortalizas, Hortiespaña, ha nacido con el objetivo de poner a disposición de los miembros las herramientas para abordar campañas de promoción para mejorar su imagen y poner el foco en la excelencia de los productos: calidad, seguridad alimentaria, trazabilidad, control biológico, sostenibilidad medioambiental, inclusión social y beneficios para la salud de los consumidores. 

En el acto de constitución, el director general de Industria Alimentaria del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, Fernando Burgaz, y el presidente de la Interprofesional de Frutas y Hortalizas de Andalucía, Hortyfruta, Francisco Góngora, han sido los encargados de rubricar el documento de constitución de la Interprofesional española. A la firma también han asistido todos los representantes de las organizaciones que conforman Hortiespaña.

La nueva Organización está formada por 8 asociaciones que comprenden un total de 719 empresas hortofrutícolas. Las organizaciones que conforman la Interprofesional Española comercializan 3.032.863 toneladas de frutas y hortalizas en invernadero, de las que el 53% se destina a la exportación, y cuyo valor económico asciende a 2.682 millones de euros. Tiene 42.027 hectáreas de producción, 17.790 agricultores y 60.000 empleados, contando con una representatividad del 70% sobre toda España.

Los productos hortofrutícolas que están bajo el amparo de Hortiespaña son tomate, pimiento, pepino, calabacín, berenjena, judía verde, melón y sandía producidos bajo invernadero, aunque la lista podrá ampliarse en función de la incorporación de otras asociaciones. Los principales destinos de exportación por orden de importancia son Alemania, Reino Unido, Francia, Holanda, Polonia e Italia.

En el ámbito exterior, España es el primer exportador mundial de frutas y hortalizas frescas, siendo el mercado europeo el destino principal de los productos hortofrutícolas amparados por Hortiespaña. La entidad busca definir el marco de una futura Organización Interprofesional Europea, con la misma dimensión del mercado al que van destinados los productos de cobertura; y promoverla en las instituciones comunitarias. El fin último es equilibrar, en un órgano paritario, a la producción, la comercialización, la distribución europea, y en su caso los consumidores u otras organizaciones representativas, para articular la cadena de valor del mercado europeo y hacerla más eficaz, transparente y valiosa para todos los actores que intervienen en ella.