Nestlé impulsa la economía circular utilizando el plástico remanente de sus fábricas para el embalaje secundario que las marcas emplean para agrupar los productos. Alineandose así con el compromiso de Nestlé de reducir en un tercio el uso de plástico virgen en 2025 y que el 100% de sus envases sean reciclables o reutilizables en ese mismo año. 

Para ello, Nestlé cuenta con la colaboración de Grupo Saica, a través de su división Saica Natur -área de negocio de la empresa encargada de la gestión de residuos y servicios medioambientales- quien da una segunda vida a los residuos que se generan en 8 de las 10 fábricas con que cuenta la compañía

Gracias a la granza reciclada redujeron un 37% la huella de carbono de la materia prima y su consumo de agua en la fabricación un 39%

El año pasado Saica Natur retiró de las factorías de Nestlé más de 9.000 toneladas de residuos a las que dio una segunda vida. De estas, unas 131 toneladas correspondían a polietileno de baja densidad transparente. Este material plástico se envió a Natur Cycle Plus, la planta de reciclaje donde se transformó en granza reciclada. Lo que fue posteriormente reintroducido en un 50% en el embalaje secundario o film de agrupación que utiliza Nestlé para algunas de sus marcas como son Litoral, Nescafé, Nesquik, Nestlé Aquarel, Solís y Viladrau.  

Esta iniciativa se enmarca dentro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas (ODS) y en concreto en los ODS 12 (producción y consumo responsable), el 13 (acción por el clima) y 17 (alianzas para lograr los objetivos).