Nestlé se ha fijado el objetivo de proveerse únicamente de huevos procedentes de gallinas en libertad para elaborar todos sus productos en Europa y en Estados Unidos en 2020. Este compromiso, que se hará extensivo a todo el mundo en 2025, incluye huevos y productos derivados del huevo, que la compañía utiliza como ingredientes.

En el caso del resto de América, Oriente Medio, África y Oceanía, este cambio se implementará a finales de 2025. En Asia se aplicará en el mismo período, cuando las condiciones lo permitan.

El propósito de Nestlé es, según indican fuentes de la compañía, "mejorar la calidad de vida y contribuir a un futuro más saludable". Esto contempla garantizar el cumplimiento de una normativa de bienestar para los animales criados para elaborar los ingredientes utilizados en sus productos.