AMDPress.- El Instituto de Investigación Hortofrutícola de Nueva Zelanda en colaboración con el productor de etiquetas Jenkins Labels Ltd. ha desarrollado una etiqueta inteligente que cambia de color según el grado de madurez de la fruta. El sensor atrapa los componentes volátiles de la fruta de forma que la etiqueta cambia de color según la concentración de los compuestos, que están en relación con la madurez del alimento.

El sistema, denominado RipeSense, se ha presentado en un pequeño contenedor donde caben unas cuatro peras (hasta el momento la única fruta con la que se ha comercializado, pero se está trabajando con kiwis, aguacate y melones) y la etiqueta sensible a compuestos vegetales.

La firma etiquetadora cree que el indicador de madurez aumentará las ventas de frutas haciéndolas más convenientes para la compra, ya que a menudo resultan dañadas en la selección del comprador. El retraimiento del consumo global de frutas y vegetales ha preocupado a los profesionales de la salud y a los mayoristas obligando, como en el caso neozelandés, a campañas para fomentar el consumo.

Desde el mes de septiembre, la etiqueta (sobre la que se ha estado trabajando cinco años) se ha probando en supermercados de EEUU. Para Jenkins Labels este es el primer paso en la escalera del packaging activo que permite a los consumidores ver el grado de frescura de sus productos.