La industria alimentaria, según Nielsen, debe explorar nuevas vías para llegar al cliente, lo que ha denominado 'Shoppertunidades'. Este estudio, realizado con motivo del Salón Internacional de la Alimentación y Bebidas, Alimentaria, ofrece un decálogo que señala el camino que deben seguir las empresas del sector para lograr que se retome el apetito por el consumo.

Como es sabido, la alimentación y las bebidas son la segunda partida de gasto más importante de las familias tras la vivienda y la factura energética. Además, este sector puede actuar como palanca para la recuperación económica al representar casi el 8% del PIB y facturar anualmente más de 90.000 millones de euros. Igualmente, las empresas de alimentación deben ser conscientes de que la situación económica ha forzado a los consumidores a redefinir la renta disponible según sus prioridades.

La actitud de ahorro aumenta
 -el 90% de los ciudadanos es hipersensible al precio- y la vuelta al hogar frente al gasto fuera de casa es un hecho; y además para un 81% de los españoles su familia es lo más importante. Y, por otro lado, la alta penetración de los dispositivos móviles en España, por encima de la mayoría de los países europeos hace que el factor tecnológico cobre cada día mayor importancia. Mientras, uno de los factores aún por resolver ante el despegue del e-commerce está en el modelo logístico de recogida de la compra. 

Dos tipos de consumidores

Según señala Nielsen, la crisis ha creado dos tipos de consumidores diferentes pero que comparten el miedo al gasto. Un primer grupo con menos liquidez y un segundo grupo que tiene dinero pero se resiste a comprar por una actitud aprendida de ahorro. La consultora indica que "las compañías deben ser aliadas de los consumidores en la crisis" y para ello, "las empresas deben plantearse que no todas las categorías de alimentación y bebidas tienen un comportamiento similar. Además, el presupuesto semanal medio de los españoles para la cesta de la compra es de unos 60 euros".

Por tanto, la optimización del precio en función de cada producto es una estrategia válida. Los nuevos tamaños o formatos de ahorro dirigidos a cada tipo de unidad familiar son un buen ejemplo. Formatos pequeños para familias monoparentales y singles, formatos grandes para facilitar el control del gasto a las familias numerosas y formatos gourmets para aquellos que no quieren renunciar a la calidad por cuestión de precio.

La planificación se ha convertido en un hecho esencial para los consumidores antes de ir a la compra. Según datos de Nielsen, siete de cada diez españoles acude al súper con una lista predefinida, mientras que dos de cada tres conoce con antelación lo que va a comprar y uno de cada tres utiliza los folletos de ofertas para casi todas sus compras. Ahora bien, el último metro frente al lineal es el "decisivo" y las activaciones en tienda y promociones pueden cambiar esa planificación previa.

Por tanto, la industria alimentaria debe mantener las inversiones en activación y promoción de sus productos para captar la atención de los clientes. La innovación es el mejor arma con la que cuentan las empresas alimentarias para llegar al cliente. Nielsen ha constatado que el 60% de los compradores prefiere versiones de marcas conocidas, al 63% adora los productos nuevos y un 56% cambiaría de marca ante las novedades.

Según Nielsen, los lanzamientos que han cuajado en el mercado han hecho crecer 0,7 décimas de cuota en valor a la marca madre. "La innovación por sí sola no tendrá éxito si no lleva detrás una ardua labor de estrategia y planificación. Es esencial identificar las demandas de los consumidores no cubiertas y adecuar la estrategia de lanzamiento de un nuevo producto para que pueda afrontar el futuro con garantías de éxito", indica la consultora.

Más emotivos 

Según explica Nielsen, un 70% de los compradores se definen a sí mismos como más emotivos que racionales. "La búsqueda de la sorpresa y de un experiencia positiva de compra puede ayudar a inclinar la balanza hacia una marca u otra de un mismo producto. Lograr que los consumidores se sienten vinculados emocionalmente a la marca es la mejor fidelización", asegura la empresa.

Los consumidores están ávidos de recomendaciones, pero se vive un momento de saturación en la comunicación que hace que sea clave usar formatos creíbles para llegar al comprador. Un reciente estudio de Nielsen reveló que el 87% de los consumidores considera que las recomendaciones de las familias y amigos son decisivas en sus acciones de compra, mientras que el 71% actúa en relación a un producto cuando conoce las opiniones online.

Los ciudadanos sienten como propias las dificultades de su entorno. Nielsen ha constatado que el 73% de los españoles consideran que las empresas no revierten en la sociedad lo suficiente, pero también que el 93% compraría productos de compañías que ofrezcan empleo en España. Por tanto, aquellas empresas de la industria alimentaria que potencien la Responsabilidad Social Corporativa –donde la industria agroalimentaria tiene todavía un largo recorrido- y apuesten por invertir en su entorno cercano tendrán el favor de los consumidores por delante de aquellas que no lo hagan.