La vuelta a terrenos negativos que experimentaron las masas congeladas en 2013, tras un 2012 esperanzador, no solo no se corrigió en 2014 sino que se agudizó aún más. De acuerdo con los datos facilitados para el TAM abril de 2015 por IRI, empresa de información de mercado del sector de retail y FMCG, el mercado de masas congeladas en el canal de gran consumo (pan, bollería, bases de pizza y otros) experimentó una fuerte caída que llegó al -8,7% en volumen (perdiendo más de 10 millones de kilos y pasando de 111,3 a 101,6 millones) y al -15,1% en valor (casi 17 millones de euros menos, de 110,5 a 93,8 millones).

Siguiendo la tendencia de ejercicios anteriores, fue la categoría de pan y bollería congelada la que sufrió en mayor medida esta caída y la que lastró la evolución del conjunto del mercado. En este periodo, se vendieron 13,8 millones de kilos menos de pan y bollería (-53,1%) lo que hizo que se perdieran 12,6 millones de euros (de 46,7 a 34,1 millones) y descendiera el valor de las ventas de estos productos en un -27%.

Una fuerte contracción que fue secundada, aunque en menor medida, por la categoría de bases para pizza, masas y otros. Tras mantenerse en terreno positivo durante los dos últimos ejercicios (en el TAM abril 2014 incrementó su volumen de ventas un 2,7% y su valor un 5,8%, en el periodo analizado perdió un -6,4% de su valor (cuatro millones de euros, de 63,8 a 59,7 millones) pese a que aumentó el volumen de las ventas de estos productos en un 4,8% (pasando de 85,3 a 89,4 millones de kilos vendidos).

Frente a posibles lecturas negativas, estos resultados también hay que tomarlos desde el punto de vista de búsqueda de un espacio propio por parte de los productos que componen este mercado. Categorías que cuentan con un recorrido futuro de alto potencial que se basa en la paulatina incorporación de consumidores más jóvenes con un perfil más proclive a su consumo y a los que pueden satisfacer parte de sus necesidades. Además, también es síntoma del proceso de concentración y movimiento empresarial que se está produciendo y que desembocará en nuevos operadores con mayor capacidad de producción y, por tanto, también de inversión en investigación y desarrollo para el lanzamiento de nuevas propuestas que consigan satisfacer y atraer a esos nuevos clientes.

Por segmentos

Analizando los datos por segmentos, se puede comprobar que en la categoría de pan y bollería congelada el pan congelado ha sido el que ha sufrido un verdadero "pinchazo", al menos en el canal de gran consumo para el que se refieren estos datos. En el TAM abril de 2015, este segmento sufrió un espectacular descenso en su volumen de ventas que se elevó al -64,1%, bajando de 20,8 millones a tan solo 7,5 millones de kilos vendidos. Por su parte, el valor de las mismas cayó un -37,9%, lo que significó perder más de 10 millones de euros con respecto al mismo periodo del año anterior al situar su facturación en 16,6 millones de euros frente a los 26,7 del TAM abril de 2014. 

Las ventas del segmento de bollería congelada, aunque en menor medida, también descendieron. Lo hicieron del orden del -8,3% en volumen (de 5,1 a 4,7 millones de kilos) y del -12,4% en valor (de 20 a 17,5 millones de euros). 

Por lo que respecta al comportamiento de los segmentos que integran la categoría de bases para pizza, masa congelada y otros congelados, sí que hubo diferencias. Así, mientras el de bases para pizzas y masas congeladas siguió un camino similar al de pan y bollería, el de otros congelados consiguió incrementar sus ventas y mantener su valor. En concreto, el primero recortó su volumen de ventas en un -17,7% (1,5 millones de kilos menos situándolas en 7,1 millones), lo que quedó reflejado en el valor que descendió un-15,8% (pasando de 25,2 a 21,2 millones de euros, con una pérdida de cuatro millones). Estas caídas fueron el resultado de las experimentadas por la práctica mayoría de los subsegmentos.

Los que más "aportaron" negativamente a ello fueron las bases para pizza que pasaron de vender 3,9 millones de kilos a 3,2 (-16,8%) y de ingresar 10,1 a 8,8 millones de euros (-12,8%). El segundo subsegmentos más importante, el de masas para hojaldre también contrajo sus cifras y pasó de 3,2 a 2,7 millones de kilos vendidos (-14%) y de 8,4 a 7,4 millones de euros facturados (-12,6%). Significativos también los descensos de el apartados "resto de bases congeladas" que restó un -66,1% en volumen y un -66,6% en valor. Los únicos subsegmentos que consiguieron crecer fueron los de bases para pizza sin gluten (42,5% en volumen y 48,7% en valor) y pasta (87,3 y 85,6%, respectivamente), aunque sus cifras no son lo suficientemente significativas como para poder incidir en el resultado global.

Por último, el segmento de "otros congelados" –que supone el 92% del total de las ventas y el 64,5% de la facturación total de la categoría- fue la excepción al tener un comportamiento positivo, aunque dispar, en volumen (7,3%) y en valor (-0,3%), llegando a 82,2 millones de kilos y a 38,4 millones de euros. Y en este contexto, el conjunto de las marcas de distribuidor que operan en este mercado han visto –en gran parte debido a la propia pérdida de volumen y valor del mismo- ampliadas sus participaciones en las diferentes categorías y segmentos, con la única excepción de la bollería congelada.

Puede leer el informe de mercado completo en el nº 1625 de la revista ARAL.