Panrico volvió, en 2015, a arrojar unas cifras negativas. La compañía, que esperaba entrar en beneficios en ese ejercicio, obtuvo un resultado final consolidado de 2,4 millones, que suponen reducir a menos de la mitad los 5,5 millones de 2014. El ebitda o beneficio bruto de explotación se situó en 22,9 millones y el flujo de caja, en 16,6 millones.

Así, la firma registró, un año más, un abultado fondo de maniobra negativo, cifrado en 24,1 millones. También muestran signo adverso los fondos propios, por importe de 3,9 millones, pero se compensan sobradamente con un préstamo participativo de 94,4 millones concedido por su accionista, que se computa como patrimonio neto.

Panrico viene contabilizando pérdidas de forma consecutiva desde 2006, por un total agregado próximo a los mil millones. Sin embargo, en 2015, se frenó la caída de las ventas consolidadas, algo que no se lograba desde 2010, y éstas experimentaron un pequeño crecimiento, de 345 a 349 millones. Grupo Panrico incluye nueve empresas, entre ellas sendas filiales en Andorra y Portugal.