El Consejo Regulador de las IGPs de Carne de Vacuno de Galicia ha presentado la Certificación de Bienestar Animal Ternera Gallega, que define “como un paso más en su esfuerzo constante por ofrecer a los consumidores las máximas garantías sobre el origen y calidad de la carne certificada por la Indicación Geográfica Protegida Ternera Gallega, y sobre su obtención mediante unos sistemas productivos donde el cuidado de los animales y el respeto de su bienestar es una  cuestión primordial”, según palabras de Jesús González Vázquez, presidente del Consejo.

La presentación tuvo lugar en Santiago de Compostela, en un acto con asistencia presencial y por streaming, que fue presidido por José Luis Cabarcos Corral, director de la Axencia Galega de Calidad Alimentaria (Agacal) de la Consellería do Medio Rural de la Xunta de Galicia, y en el que participaron directivos del Consejo Regulador, representantes del sector y medios de comunicación de toda España.

Una vez desarrollada e implantada la nueva certificación, en abril de 2021 llega al mercado la carne amparada por la IGP, también etiquetada con el logo de Bienestar Animal Ternera Gallega

Esta nueva iniciativa se puso en marcha a finales del año 2019, cuando el Consejo Regulador tomó la decisión de certificar el bienestar animal en las explotaciones ganaderas, durante el transporte de los animales y en las industrias inscritas en la IGP Ternera Gallega. Durante el año 2020, se aprobaron sus directrices y se comenzó a implantar desde el pasado otoño, siguiendo las especificaciones de bienestar animal definidas por el Farm Animal Welfare Council y por el propio reglamento de la IGP, que ya establece unos requisitos mínimos de acuerdo con la tradición cárnica gallega y con lo recogido en la legislación vigente, que se vienen verificando desde hace años. 

Con la nueva Certificación, el Consejo Regulador da un paso más y define unas condiciones de bienestar animal más amplias y específicas para los terneros inscritos, detallando su sistema de control y certificación. Ternera Gallega quiere dar así respuesta a la creciente demanda de la distribución y de los consumidores, cada vez más preocupados por la crianza y el cuidado de los animales, y también situarse en la línea marcada por la Unión Europea en la estrategia “De la granja a la mesa” prevista en la nueva PAC, para que la sociedad tenga acceso a alimentos que se obtienen cumpliendo altos estándares de seguridad, calidad y bienestar animal. 

En las industrias inscritas en la IGP, se evalúa el transporte y se comprueba el estado de los animales, las instalaciones, el manejo, el aturdimiento y la competencia del personal. En total son cuanto menos 66 parámetros, que en caso de incumplimiento pueden dar lugar a incidencias y no conformidades. En este caso, los afectados dispondrán de un plazo determinado para aplicar medidas correctoras y subsanar las deficiencias observadas. Si no lo hiciesen así, perderían la Certificación de Bienestar Animal Ternera Gallega. Por el contrario, su cumplimiento, avalado por el control del Consejo, va a permitir el uso de la mención Bienestar Animal Ternera Gallega en el etiquetaje de la carne, aportando seguridad y transparencia a los consumidores sobre el sistema de producción.

En consecuencia, una vez desarrollada e implantada la nueva certificación, en abril de 2021 llega al mercado la carne amparada por la IGP, también etiquetada con el logo de Bienestar Animal Ternera Gallega.

Cifras positivas en 2020 para la IGP

En el contexto de pandemia por la Covid‐19, el pasado año las cifras de actividad en el marco de la IGP Ternera Gallega fueron positivas. La Denominación cerró el ejercicio creciendo en el campo y en el mercado y así lo constatan tanto las explotaciones activas y el número de terneros identificados, como también el número de canales certificadas y la cantidad de carne que se comercializó bajo el amparo de Ternera Gallega.

En el caso de la IGP Vaca Gallega/Buey Gallego se produjo un estancamiento de su actividad, que debe contextualizarse en el marco de la situación vivida, ya que la carne de vacuno mayor resultó muy afectada por el cierre de la restauración y la hostelería. En lo que respecta a la situación económica del sector de vacuno de carne, el año 2020 fue difícil para todos, ya que en el campo los precios de los terneros bajaron y no llegaron a recuperarse, y en las industrias la puesta en marcha de medidas preventivas y sanitarias provocó gastos que repercutieron negativamente en sus márgenes comerciales.

“Aunque las cifras de actividad en el marco de la IGP Ternera Gallega fueron positivas, no lo fue así la situación sectorial, ya que los precios percibidos por los ganaderos bajaron significativamente y la actividad en las industrias cárnicas y la comercialización también se vieron afectadas por la pandemia. Dentro de esta situación compleja y difícil para todos, el sector de vacuno de carne y Ternera Gallega mantuvieron en todo momento su actividad y garantizaron el abastecimiento alimentario de la sociedad”, afirma el presidente del Consejo Regulador de las IGPs de Carne de Vacuno de Galicia, Jesús González, quien continúa explicando que “el 2020 fue un año especialmente difícil en el caso de la carne de vacuno mayor, tanto de vaca como de buey, ya que su principal canal comercial es el de la restauración y hostelería. Su cierre unas veces y el funcionamiento a medias otras limitaron la comercialización, sobre todo de las piezas nobles y de las mejores canales”.

El número de explotaciones ganaderas inscritas y activas creció hasta 8.354 (56 más que en el año anterior) y la cifra de terneros identificados consiguió las 138.230 cabezas. Hubo, por tanto, un crecimiento en el campo superior al 2%. En cuanto al número de canales certificadas, la cifra fue de 99.238; mientras que el volumen de carne comercializada bajo el amparo de la IGP subió hasta 22.562 toneladas. En consecuencia, hubo un crecimiento de Ternera Gallega en el mercado, por encima del 6%El valor económico en primera venta de la carne comercializada, este fue de 126 millones de euros.

En lo que respecta al sector industrial, están inscritas en la IGP 96 empresas, manteniéndose constante el número de mataderos y el de salas de despiece y comerciales cárnicas. En cuanto al número de establecimientos con imagen corporativa de Ternera Gallega, la cifra creció hasta 1.541, (125 más que en el 2019), fruto del esfuerzo de la IGP para mejorar su penetración en la gran distribución, cadenas de supermercados y carnicerías tradicionales, sobre todo para mitigar los efectos del cierre de la restauración. Ternera Gallega se mantuvo como la Denominación de referencia en el sector de la carne de vacuno en España, donde significa alrededor del 56% de la carne comercializada con IGP.

Retos y proyectos para el año 2021

Además de la Certificación de Bienestar Animal Ternera Gallega, durante este año el Consejo Regulador insistirá en la planificación  de los  partos en las  explotaciones  inscritas  en la IGP; en el refuerzo de la imagen de Ternera Gallega asociada a una producción de calidad, comprometida con la sostenibilidad económica, social y medioambiental; en el esfuerzo promocional para generar demanda y mejorar los precios en origen; en el Plan de Internacionalización, sobre todo en Alemania; en la realización de un estudio de mercado de Ternera Gallega que permita detectar nuevas oportunidades de negocio; y en la necesidad de elaborar el Plan Estratégico para el sector de vacuno de carne de calidad en Galicia. En el caso de la IGP Vaca Gallega/Buey Gallego, hay que terminar su proceso de inscripción en el registro comunitario y potenciar su puesta en marcha y comercialización.