Unilever ha obtenido una facturación de 10.120 millones de euros (14.304 millones de dólares) en el tercer trimestre del año, lo que significa un incremento del 1,9% respecto al mismo periodo del ejercicio anterior. Por su parte, los beneficios netos se situaron en 737 millones de euros (884,4 millones de dólares), un 48% menos que el año anterior debido a los menores extraordinarios.

Las cuentas del año anterior incluían las plusvalías conseguidas por las numerosas desinversiones que ha realizado la compañía para centrarse en sus negocios más rentables. Por ejemplo, Unilever apuntó 448 millones de euros (537,6 millones de dólares) por la venta de la división de perfumes Coty.

Por otra parte, Knorr, filial de Unilever, espera incrementar su cifra de negocio gracias al relanzamiento de sus sopas, categoría que aportó el 30% de su facturación el pasado año. Unilever, que ha aumentado el importe destinado a publicidad de la marca Knorr de los 7,3 millones de euros del año 2004 a los 11 millones de euros de 2005 en España, ha detallado que en 2007 el 60% de esta inversión se dedicará a la categoría de sopas.

La estrategia emprendida en los dos últimos años, que llegará a su consolidación con la redefinición del lineal durante la temporada 2006-07, ha logrado mejorar su posición año tras año, de forma que Knorr crece a un ritmo del 3,8%, por encima del mercado (2,9%).