El Consorcio VOG ha realizado balance de la temporada comercial en el momento que toca a su fín. Aunque complicada, se ha caracterizado desde el principio por diversos aspectos críticos, entre los que cabe destacar una cosecha europea cercana a los máximos históricos, la exportación de las manzanas polacas truncada por el embargo ruso y la inestabilidad política y financiera de los países norteafricanos.

Estos factores, que han mantenido los precios bajo presión durante toda la temporada, están llevando al VOG a dirigir cada vez más su atención hacia nuevos mercados, como la India y el Sudeste Asiático.

Ligeramente distinta con respecto al escenario europeo la situación de arranque para el consorcio del Alto Adige, que acometió la temporada con una cosecha un 10% inferior a la de 2014. La buena marcha de las ventas durante el otoño y el invierno permitió reducir los stocks, que a principios de marzo eran un 14% inferiores a los del año anterior, lo cual posibilitó afrontar el fin de la campaña con relativa tranquilidad.

Otro factor determinante ha sido el clima y las bajas temperaturas en primavera. "La primavera fresca y lluviosa ha favorecido el consumo de manzanas, y las ventas récord de finales de abril, mayo y junio han propiciado el cambio de rumbo deseado", afirma el director del consorcio, Gerhard Dichgans.

"En su conjunto la temporada 2015-2016 ha seguido los derroteros de la anterior. A pesar de que los precios han repuntado ligeramente —señala Dichgans— el mercado europeo todavía no ha recuperado el equilibrio que tenía antes del embargo. Para los productores se perfila una segunda temporada amarga, con liquidaciones al limite o por debajo de los gastos de producción". Ya circulan las primeras previsiones sobre la nueva cosecha. "Un florecimiento precoz y una buena fructificación hacen prever una cosecha satisfactoria para nuestro consorcio, superior a la de 2015 pero por debajo del récord alcanzado en 2014", comenta Gerhard Dichgans.