El Consorcio Vog ha encarado desde el primer momento la situación sanitaria italiana con el más alto sentido de responsabilidad y la mayor seriedad, sin minusvalorar las circunstancias. Además de haber adoptado todas las disposiciones establecidas por el gobierno italiano, ha tomado medidas adicionales para contener lo más posible el contagio, con el fin de salvaguardar la salud de los empleados, de los productores y de la sociedad en general.

Mientras por un lado garantizar la seguridad del personal comporta una logística más dificultosa y unos procesos de trabajo más complejos, por el otro la demanda del mercado es alta: en efecto, marzo, abril y mayo son meses importantes para la temporada de venta de manzanas.

El Consorcio está acometiendo las crecientes necesidades gestionando con racionalidad la planificación de las entregas. La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria ha informado de que no existen evidencias de que la comida sea vehículo de infección.