Las nuevas instalaciones de Ybarra Alimentación en Dos Hermanas han obtenido certificado de conformidad por parte del CAAE (Centro Andaluz de Agricultura Ecológica), entidad de certificación especializada en producción ecológica, para la elaboración de mayonesa ecológica tras cumplir con los requisitos establecidos en el Reglamento (CE) 834/2007 sobre producción y etiquetado de los productos ecológicos. Por ello, Ybarra desde su eva fábrica podrá elaborar, envasar, etiquetar y comercializar su mayonesa ecológica.

España es el país europeo con mayor superficie de cultivos ecológicos y el octavo en cuanto a consumo de productos eco, según los datos publicados de Eurostat (Oficina Europea de Estadística). La tendencia hacia lo "verde" parece imparable e Ybarra Alimentación es un referente en la elaboración de productos ecológicos en el sector del gran consumo. De hecho, ya en 2016, aprovechando su presencia en el Salón Internacional de Alimentación, Bebidas y Food Service (Alimentaria), presentó la primera mayonesa ecológica (sin gluten ni derivados lácteos) a la venta del sector en España. Y también sacó al mercado unos meses más tarde un aceite de oliva Virgen Extra ecológico. 

La nueva fábrica de Ybarra Alimentación, una de las más modernas del sector agroalimentario nacional e internacional, cuenta con 37.000 metros cuadrados, 15 líneas de envasado (mayonesas, salsas y aceites vírgenes extra, olivas o girasol), un centro de I D i y un almacén con capacidad para 20.000 huecos de palet.

La nueva planta está diseñada para cumplir con todos los estándares de seguridad alimentaria, máximas certificaciones de calidad, adaptada a productos ecológicos con la citada obtención del certificado eco, elaborar productos naturales y libres de alérgenos (sin gluten) y respetar el entorno de manera sostenible. De hecho, el 70% de la energía eléctrica es renovable –de origen fotovoltaico- y las nuevas instalaciones cuentan con un sistema inteligente de alumbrado 100% de la iluminación es LED, una planta de tratamiento de aguas para garantizar la limpieza del agua antes de su vertido a las redes públicas y con sistemas de producción diseñados para minimizar mermas, haciendo así un uso responsable de las materias primas. Además, en cuanto a la gestión de residuos, éstos son clasificados y se trabaja en proyectos de "residuos Cero" ayudando a la reducción de emisión de CO2.