Aguas Danone ha impulsado una iniciativa para apoyar a todos los bares, restaurantes y cafeterías de España que habitualmente trabajan con sus marcas Font Vella y Lanjarón, con el objetivo de reactivar el consumo en la hostelería y apoyar a un sector especialmente castigado por el impacto de la crisis sanitaria provocada por el virus del Covid-19.

A partir del 15 de junio y hasta el 15 de agosto, la compañía regalará a sus consumidores un millón de consumiciones para disfrutar en los establecimientos. Ambas marcas han puesto a disposición del consumidor dos webs destinadas a esta iniciativa donde podrán introducir el ticket de compra de Font Vella o Lanjarón y el ticket del local donde hayan consumido agua mineral natural para recibir un reembolso de dos euros.

“Consideramos esencial poder contribuir ahora con iniciativas para reactivar el consumo de un sector clave para el país como lo es la restauración”

“Siempre intentamos acompañar a nuestros clientes, y más en momentos críticos como el que estamos viviendo. Consideramos esencial poder contribuir ahora con iniciativas para reactivar el consumo de un sector clave para el país como lo es la restauración”, explica Iannick Melançon, director comercial de Aguas Danone España.

Sin embargo, esta no es la única acción en apoyo al sector hostelero que Aguas Danone ha llevado a cabo durante la crisis sanitaria. También se ha unido al movimiento #FuerzaBar para apoyar a la hostelería donando 300.000 botellas de agua Lanjarón y se unió a Areas con Font Vella para ofrecer de forma gratuita menús de desayuno o comida a más de 6.300 transportistas en el área de servicio del Montseny dirección sur, y el área de servicio Porta de Barcelona dirección Barcelona, en Cataluña.

De esta forma, a través de esta nueva iniciativa, que se enmarca dentro del Programa de Acción Social “Alimentar por Amor” de Danone, la compañía demuestra una vez más su compromiso con la hostelería, una de las actividades clave de la economía española y de las grandes perjudicadas por esta situación que se estima que resulte en unas pérdidas de 3.000 millones de euros en marzo con respecto a 2019.