La Asociación de Bebidas Refrescantes (Anfabra) se marca nuevos retos con el fin de contribuir a alcanzar los ODS de la ONU para 2030. Esta contribución ha sido el centro de atención de la Asamblea General celebrada en Madrid con la participación de Juan Ignacio de Elizalde, nuevo presidente de Anfabra.

A esta reunión también han acudido, Josep Puxeu, director general; el presidente del Observatorio de Desarrollo Sostenible del Consejo Económico y Social Europeo (CESE), Peter Schmidt, y la Alta Comisionada para la Agenda 2030, Cristina Gallach.

En palabras de Juan I. de Elizalde, presidente de Aanfabra: “Somos conscientes del peso de nuestro sector en la economía y nuestros compromisos con la sociedad son firmes. Sabemos que las compañías debemos avanzar hacia un crecimiento sostenible, ético y comprometido con las personas y el entorno. Estamos tomando medidas y avanzando en objetivos voluntarios para contribuir a solucionar un problema que nos afecta a todos, el de los residuos. Es el momento de dar un paso más y acelerar hacia una economía circular a través de la recogida de envases, la reducción, la reutilización y la innovación”.

Por su parte, Josep Puxeu, director general de la asociación, ha anunciado que todo esto se concretará en el Informe “Las bebidas refrescantes y los ODS”, en el que se está empezando a trabajar y que recogerá los nuevos objetivos de cara a 2030, junto con ejemplos de buenas prácticas de las empresas.

Actuar de forma responsable con el medio ambiente es una prioridad para la industria de los refrescos. La Asociación fue pionera, en el año 2013, en formular compromisos sectoriales de los que se hace un seguimiento con apoyo externo. Así, entre el 2010 y 2018, se ha reducido el 16% del ratio de consumo de agua y un 17% el de energía.

El peso de los envases de refrescos se ha aligerado un 21%

Además, el sector lleva años implementando medidas para que los envases de refrescos sean cada vez más sostenibles. Su peso se ha aligerado en un 21%. Además, a través de Unesda (la Federación europea de bebidas refrescantes), el sector tiene el objetivo de que para el 2025, las botellas de plástico contengan como mínimo una media del 25% de material reciclado.

Promover la educación nutricional y un estilo de vida saludable también es prioritario. La Estrategia NAOS del Ministerio de Sanidad en el año 2020 marcó un primer hito. Este año se ha ratificado el “Plan de colaboración para la mejora de la composición de alimentos y bebidas y otras medidas. 2017-2020” promovido por la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (Aesan) del Ministerio de Sanidad en colaboración con la industria de alimentación, de restauración, distribución y vending. Con la firma de este acuerdo, Anfabra se ratifica en su compromiso de seguir reduciendo azúcar (un 10% adicional 2017 y 2020) y no hacer publicidad a menores de 12 años, entre otras cosas.

Anfabra se ratifica en su compromiso de seguir reduciendo azúcar y no hacer publicidad a menores de 12 años

Además, en el 2019, las bebidas refrescantes sin azúcar han crecido en torno al 4%, y ya suponen el 33% del total. Por otra parte, se ha reducido en un 35% el total de azúcar puesto en el mercado procedente de las bebidas refrescantes entre 2005 y 2018.

La industria de las bebidas refrescantes genera 9.500 empleos directos y 72.000 si se suman también los indirectos. El efecto de la producción y toda su cadena de valor, que incluye sectores como agricultura, hostelería, distribución, turismo, servicios, etc., representan una aportación a la economía española de 3.800 millones de euros de Valor Añadido Bruto, con una apuesta inversora, que alcanzó los 350 millones el año pasado.