Bodegas Cuevas Jiménez inició su andadura en 2003, de la mano de María Luisa Cuevas que, combinando formación e ilusión, decidió ponerse al frente de este proyecto familiar. Esta bodeguera ha estado también detrás de la concepción de los vinos Ferratus, posicionándolos poco a poco hasta convertirse en un referente de vino moderno dentro de la D.O. Ribera del Duero.

Desde la bodega explican que gran parte de su éxito se debe a que ha sabido siempre rodearse de un equipo con experiencia que entiende su filosofía de trabajar un vino desde el “terroir”. Además, buscan reflejar la tipicidad del tempranillo en la región de la Ribera del Duero, pero manteniendo un estilo propio. Así, a través de procesos meticulosos y mediante la selección de las mejores maderas de Francia para pulir los taninos, Bodegas Cuevas Jiménez obtiene y ofrece al consumidor vinos que definen como "sedosos y armónicos, pero manteniendo la presencia de esa fruta fresca en sazón". De esta forma, ha llegado a convertirse en el buque insignia de la bodega.

El Ferratus 2014 se elabora 100% con uva tempranillo de cepas viejas, de entre 60 a 80 años. La vendimia se realiza a mano en cajas de 15 kilos y con doble selección en mesa. A su vez, la fermentación alcohólica tiene lugar en depósitos de acero inoxidable y la maloláctica en barricas de roble, el 95% francés y un 5% americano.

En la copa, a simple vista, Ferratus 2014 presenta un color intenso y en nariz llama la atención su potencial frutado, que se confirma en el paladar recordando a las bayas rojas y negras con notas de violeta. Además, su estancia de 14 meses en barricas de roble le aportan aromas de tabaco, pimienta y chocolate, todo ello combinado con el toque equilibrado de acidez.