Ante el anuncio del Gobierno sobre el Plan Presupuestario 2021 enviado a la Comisión Europea en el que se incluye, junto con otros impuestos, una subida del IVA a las bebidas, la Asociación de Bebidas Refrescantes (Anfabra) quiere poner de manifiesto lo siguiente:

  • Es injusto, discriminatorio y con un claro componente ideológico. Se trata de un duro golpe a la hostelería, al consumidor y a la industria de bebidas que paga impuestos en España (más de 500 millones) y contribuye a la activación de la economía.
  • Con esta propuesta, el Gobierno “da la puntilla” a la hostelería, un sector clave, ya que supone el 6,2% del PIB y genera 1,7 millones de empleos, y que a su vez es uno de los más afectados por esta crisis, con constantes restricciones y cierres.
  • Estos establecimientos vienen reclamando una bajada del IVA al 4% que ayude a paliar las pérdidas provocadas por las constantes restricciones y cierres, tal y como están haciendo en otros países.
  • La propuesta enviada a Bruselas se desmarca de la tendencia general que se está siguiendo en Europa, donde 8 países ya han aprobado una reducción del IVA con el fin de reactivar el consumo: Alemania, Austria, Bélgica, Bulgaria, Chipre, Grecia, Reino Unido y Lituania).
  • Un impuesto a productos universalmente consumidos afectaría a todos y especialmente a las rentas más bajas, las más golpeadas por la crisis, lo que mermaría aún más su poder adquisitivo.
  • No tiene ningún rigor científico querer gravar a las bebidas azucaradas o edulcoradas. Son productos seguros y evaluados por la Agencia Europea de Seguridad Alimentaria (Efsa).
  • El sector de bebidas refrescantes apuesta por la promoción de hábitos saludables y por compromisos voluntarios, entre los que se incluye la reducción del contenido de azúcar puesto en el mercado procedente de estas bebidas, que ya ha alcanzado un 35%, entre 2005 y 2018. 

Para Fiab "solo tiene efecto recaudatorio"

Mientras tanto, desde la Federación Española de Industrias de Alimentación y Bebidas (Fiab) se rechaza igualmente el incremento del IVA de las bebidas azucaradas y edulcoradas del 10% al 21%, que considera “injusta y discriminatoria”. Además, desde la Federación destacan que la anunciada subida del IVA “solo tiene un efecto recaudatorio que además va a impactar más gravemente a las rentas más desfavorecidas, las más afectadas por la crisis”.

“Con esta medida, que va a retraer de manera considerable el consumo, el Gobierno demuestra también una gran falta de sensibilidad con un sector como el de la hostelería, gravemente afectado por la pandemia”, asegura el director general de Fiab, Mauricio García de Quevedo.

En cuanto a la decisión de adoptar esta subida fiscal con el objetivo, según el Gobierno, de favorecer hábitos más saludables, el director general de Fiab recuerda que estas medidas no cambian hábitos y además no tienen ningún efecto probado sobre la salud ya que la obesidad y el sobrepeso tienen un origen multifactorial”.

Para Aecoc, "este tipo de medidas acaban repercutiendo negativamente sobre toda la cadena agroalimentaria"

En relación a estas subidas impositivas, desde la Asociación de Empresas del Gran Consumo Aecoc se indica que en términos generales, este tipo de medidas acaban por debilitar el consumo. "Un consumo que, en estos momentos, está ya  muy coartado por la actual situación económica y la incertidumbre con respecto al futuro".

Para Aecoc, propuestas como la subida del IVA a las bebidas azucaradas y edulcoradas acaban repercutiendo negativamente sobre toda la cadena agroalimentaria y sobre los propios consumidores  y, por tanto, tienen un efecto claramente negativo en un contexto de retracción de la economía. Además, las medidas impositivas sobre alimentos, bebidas, o ingredientes, no son la herramienta más eficaz para combatir un problema de salud multifactorial como es la obesidad y en el que intervienen factores individuales, ambientales y del entorno, entre otros.

Aecoc recuerda que los resultados obtenidos en otros países que lo han implantado muestran que este tipo de medidas tienen capacidad limitada y no concluyente para reducir la obesidad, lo que ha llevado a que muchos países hayan retirado el impuesto por sus efectos adversos sobre la economía, la equidad y el mundo rural. "Este anuncio se produce además en un momento en que buena parte de las empresas afectadas por esta última medida atraviesan serias dificultades por la situación del sector de la hostelería y restauración que supone, para ellos, un importante canal de venta", inciden desde la asociación

Para Aecoc, lejos de implantar subidas impositivas, la situación actual requiere de medidas destinadas a  dinamizar  el consumo, el empleo y la competitividad empresarial.