Hace escasas fechas, PepsiCo ha sido elegida como una de las tres mejores compañías para trabajar del sector de alimentación y bebidas, según Randstad, reconocimiento que refuerza el convencimiento de Xavier Orriols, presidente del Suroeste de Europa (España, Portugal e Italia) de la compañía desde 2012 y Dirigente del Año de la Industria Alimentaria 2013, de que “invirtiendo en nuestra gente para que tenga éxito, invertimos en nuestro éxito como compañía”. En PepsiCo Iberia dan la misma relevancia a los logros de negocio que a los logros en la gestión de personas y fruto de ello son los 14 Senior Executive de PepsiCo a nivel mundial que han salido de la cantera de de PepsiCo Iberia. Orriols, se muestra orgulloso de ello, desde la propia experiencia, ya que está convencido de que creer en la capacidad de la gente para aprender en el trabajo, apoyarse en los equipos de segundo nivel y tomar ciertos riesgos genera grandes profesionales y hace crecer a la compañía.

Desde que en 1990 Xavier Orriols iniciara su carrera profesional en PepsiCo han transcurrido 22 años en los que este ingeniero industrial ha pasado por diversos departamentos de la compañía. De director de Sistemas de Información a director de Marketing y director Financiero. Desde hace unos meses es el presidente del Suroeste de Europa, tras la integración de PepsiCo Italia en la nueva región, y que engloba a los mercados de España, Portugal y el mencionado mercado italiano. De toda su trayectoria, Orriols valora por encima de todo, tal como afirma en la entrevista realizada por ARAL, con ocasión de la concesión del premio y que se puede leer completa en el nº 1.604 de la revista, “la oportunidad que esta compañía me ha dado de crecer a través de experiencias críticas muy diversas en las que el nivel de inversión en mi persona era mucho mas alta que la experiencia que yo aportaba”.

Orriols explica que el Suroeste de Europa tiene una situación macroeconómica común que hace que el crecimiento orgánico de estos mercados se haya estancado. Es por ello que el objetivo de Pepsico para la región es el mismo: "sostener los exitosos negocios que tenemos, asegurando que continúan añadiendo valor para los accionistas de nuestra compañía. En algunos casos esto puede pasar por proyectos de transformación y, en otros, por aprovechar las oportunidades de expansión que también existen. Por ejemplo, la entrada de nuestros snacks en el mercado italiano a través de nuestra capacidad productiva en España es una de ellas".

Orriols opina, igualmente, que compra inteligente no significa comprar siempre la opción más barata, sino aquella opción que mejor nos satisface al mejor precio posible, "por eso, estamos ajustando los precios de suministro a la distribución de nuestros productos, ya sea ofreciendo formatos mayores con más descuento o promociones puntuales, para que el consumidor no tenga que renunciar a las marcas. Además de este equilibrio entre precio y todo lo que conlleva la marca (calidad plus, imagen, etc.), la innovación, aunque más difícil de conseguir, es más necesaria que nunca porque es una excelente forma para atraer y fidelizar a los consumidores".

En lo referente al mercado de bebidas refrescantes, Orriols se muestra convencido de que "nuestro mayor riesgo es la tendencia, absurda e injusta en mi opinión, de ser un blanco perfecto para generar impuestos discriminatorios a corto plazo, y que, tal y como se ha demostrado, a medio plazo genera elementos negativos para el consumo, para el empleo y también para la recaudación".

Xavier Orriols, nacido en Barcelona en 1962, se muestra agradecido por recibir el Premio de ARAL como Dirigente del Año de la Industria Alimentaria porque “supone un reconocimiento al trabajo de todo el equipo de PepsiCo Iberia. Realmente, en la situación actual en la que el entorno es tan hostil, que reconozcan que el rumbo que ha tomado tu compañía es merecedor de un premio es un orgullo para todos, y es el resultado del esfuerzo, el compromiso y la profesionalidad de todo mi equipo en estos años especialmente complejos para todos”.