La industria de bebidas refrescantes española cerrará este año 2015 con un crecimiento de alrededor del 3%, según ha explicado Ignacio Silva, presidente de la Asociación de Bebidas Refrescantes (Anfabra) en la asamblea anual celebrada en Madrid. A la XXIX asamblea general han asistido los representantes de las empresas asociadas y colaboradores, directivos de las principales compañías fabricantes y de otras relacionadas con el sector como proveedores de materias primas, envases y análisis de mercado. El acto fue clausurado por Isabel García Tejerina, ministra de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente.

La Asociación de Bebidas Refrescantes supone una aportación de 12.000 millones de euros y el 1,4% del PIB español, dando empleo de manera directa a más de 8.000 trabajadores y hasta a 64.000, si se incluyen también los indirectos. En la vertiente social, las bebidas refrescantes cuentan con más de 37 millones de consumidores, unos 13,5 millones de hogares. Una de las claves de la conexión con el consumidor es la amplitud de la oferta: los asociados cuentan con un catálogo conjunto de 2.000 referencias.

La industria de bebidas refrescantes, con un importante peso económico y social es también un referente a la hora de asumir compromisos voluntarios y promover hábitos saludables. Así, entre 2009 y 2014, las calorías por litro del conjunto de bebidas refrescantes puestas en el mercado español se han reducido en un 19%, adaptándose a las necesidades del consumidor. Además, la cuarta parte de los refrescos está por debajo de las 4 calorías por 100 ml, es decir su aporte energético es casi nulo. Todo ello es el resultado del compromiso del sector con la innovación y la promoción de productos bajos y sin calorías. Estos datos han sido recogidos por la Asociación sobre una muestra del 80% del total del mercado.

El sector incluyó en su primer informe conjunto "Las bebidas refrescantes y el medio ambiente" una serie de compromisos para 2020. Entre ellos destacan el de reducir un 20% el ratio de consumo de agua y de energía. En el periodo 2010-2014 se ha alcanzado un ahorro energético del 20%, lo que supone haber logrado ya el objetivo marcado. En cuanto al ahorro del agua, se ha llegado al 13%, tomando como punto de referencia el año 2010. En cuanto los envases, en este mismo periodo se ha aligerado entre un 13% y un 16%, en función del tipo.