Las ventas globales de cerveza, por primera vez desde que empezó la crisis económica, han aumentado significativamente en un 2,3%. Así, la mejora de la confianza del consumidor, el no incremento de la fiscalidad y los 65 millones de turistas extranjeros que visitaron nuestro país en 2014, contribuyeron a consolidar las mejoras iniciadas en 2013, tal y como concluye el Informe Socioeconómico de la Cerveza presentado por Cerveceros de España en el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medioambiente.

El secretario general de Agricultura y Alimentación, Carlos Cabanas, ha valorado el compromiso que el sector cervecero mantiene con la materia prima española, ya que el 90% de la cerveza consumida en España es de elaboración nacional y en ella se emplea la práctica totalidad del lúpulo y la malta cervecera que se producen en el país. Es así, ha puntualizado, como empieza la aportación de la cerveza a la economía española. Cabanas, que ha acompañado en la presentación al director general de la Asociación de Cerveceros de España, Jacobo Olalla, ha recordado que España es el séptimo país productor de la Unión Europea de lúpulo, con unos resultados en 2014 de casi 947 toneladas de flores de lúpulo, de las que el 98%, es decir, prácticamente su totalidad, se utilizaron para la elaboración de cerveza.

Además de las ventas, el consumo de cerveza también se benefició de un clima de mayor confianza. Prueba de ello es que el consumo se incrementó en más de un 3% respecto al año anterior. La producción de la bebida fermentada también aumentó y las compañías elaboraron más de 33,6 millones de hectolitros, un 2,8% más que en 2013. Este dato sitúa a España como cuarto productor dentro de la Unión Europea y décimo a nivel mundial.

Las buenas cifras del sector se deben a varios factores. En primer lugar, a la mejora de la confianza en la economía, tal y como muestra el Indicador de Confianza del Consumidor (ICC) que, en junio de 2014, se situaba en niveles similares a los de 2011. En segundo lugar, el excelente comportamiento del sector turístico fue crucial en la consolidación de la recuperación. Que la mayoría de visitantes provenga de Reino Unido, Francia y Alemania, países tradicionalmente cerveceros, explica que el 90% de los extranjeros elijan la cerveza como su bebida preferida durante sus vacaciones.

Hostelería recupera posiciones

La hostelería es el aliado natural del sector cervecero y en 2014, después de años difíciles, se reforzaron las sinergias. Según datos de la Federación Española de Hostelería y Restauración (FEHR), el año pasado la facturación de bares y restaurantes creció un 3,3%, crecimiento al que contribuyó la cerveza. Las ventas de ésta bebida en el canal hostelero aumentaron en un 3,6% respecto a 2013. La mejora rompe con la tendencia a la baja e indica una recuperación del consumo en hostelería frente al realizado en el hogar, siendo éstos del 64% y 36%, respectivamente y cogiendo como referencia el año anterior.

En cuanto a estos patrones de consumo, el secretario general de Agricultura y Alimentación, ha resaltado el incremento constatado en el consumo de esta bebida en los hogares españoles, a la que se dedica casi el 1,5% del gasto en alimentación, con una media per cápita de 21,12 euros, y de 18,18 litros por persona y año. Además, el patrón de consumo de cerveza responsable y mediterráneo fortalece la relación entre ambos sectores. Los españoles eligen la cerveza por su sabor amargo y refrescante, y el 84% de los consumidores acompañan la bebida con algo de comer. De ahí, que el 25% de la facturación de los bares y restaurantes dependa de la cerveza, llegando a significar el 40% en el caso de locales con menos de diez empleados.

La cerveza representa el 1,4% del PIB y su industria crea 257.000 puestos de trabajo, de los cuales el 87,3% corresponden al sector hostelero y 20.900 a los sectores abastecedores, principalmente la agricultura. Por su parte, las compañías originan en torno a 6.000 empleos de forma directa. En materia de impuestos, el Estado ingresa en torno a 3.400 millones de euros. Del total, más del 75% proceden del consumo en hostelería gracias a las cotizaciones a la Seguridad Social e IRPF derivados del empleo generado por el sector.

En este sentido, Jacobo Olalla, director general de Cerveceros de España, ha afirmado que "mantener el clima de confianza en la recuperación así como la fiscalidad del sector será la clave para seguir creando empleo y aportando a la economía de nuestro país más de 7.000 millones en valor añadido".

Exportaciones avanzando con fuerza

La apuesta por la internacionalización y la calidad del producto han sido claves en el reconocimiento de la cerveza española fuera de nuestras fronteras. En 2014, la tendencia continuó al alza por quinto año consecutivo y las exportaciones se incrementaron en un 28%. Los 1,7 millones de hectolitros comercializados en el exterior el año pasado casi triplican el volumen vendido en el extranjero hace cinco años.

Además, la llegada de turistas procedentes de países tradicionalmente cerveceros contribuye al reconocimiento ya que, según un estudio de la Federación de Industrias de la Alimentación y Bebidas (Fiab), la cerveza se encuentra entre los nueve productos más recordados por los visitantes extranjeros tras su estancia en España. Por países, Guinea Ecuatorial, Portugal, Reino Unido y Francia son los cinco primeros destinos de la cerveza española.

La industria cervecera fue pionera en la reducción del impacto de sus envases en el medioambiente y, en 2014, recuperó el 80% de los envases a través del reciclaje o la reutilización. El sector también disminuyó en un 8% la energía empleada por hectolitro de cerveza elaborado, un ahorro que equivale al consumo de más de 7.500 hogares. Por último, destacar que en 2012 solo el 2,3% de la energía procedía de fuentes renovables mientras que en 2014 esta cifra alcanzó el 48%.

En España, la cerveza se asocia a la responsabilidad y a la moderación. Los consumidores de esta bebida la eligen no por su contenido alcohólico, sino por su sabor amargo, para disfrutarla en compañía. Así, a diferencia del patrón de consumo nórdico, en España la cerveza forma parte de la dieta mediterránea, por eso, no resulta extraño que nuestro país esté a la cabeza en producción y consumo de la variedad sin alcohol.