Solo un 26% de la población afirma estar informada de cómo el consumo de lácteos produce gases responsables del efecto invernadero, y este porcentaje es un poco similar cuando se trata del consumo de carne (34%). Estos datos vienen reflejados en un estudio realizado por Oatly.

La producción y el consumo de alimentos es ya responsable del 25% de las emisiones de gases causantes del cambio climático. “Los especialistas están de acuerdo en que es necesario incrementar el consumo de alimentos de origen vegetal y reducir el consumo de aquellos de origen animal. No obstante, se trata todavía de una premisa bastante nueva en algunos países, y algo sobre lo que es necesario que se informe debidamente en España de cara a facilitarle al consumidor la toma de decisiones cotidianas más sostenibles” apunta Anna Ahnberg, especialista en sostenibilidad de Oatly,

Según la Organización de las Naciones Unidas para la alimentación y la agricultura, se estima que un 14,5% de estas emisiones provienen en concreto de la industria de la carne y de los lácteos. Sin embargo, el reciente estudio realizado por Oatly revela que un 76% de los españoles consideran importante que los alimentos que consumen tenga un bajo impacto en el clima, aunque solo 2 de cada 10 estarían absolutamente dispuestos a cambiar sus hábitos para evitarlo.

Las alternativas de origen vegetal a la leche y sus derivados son una opción a tener en cuenta de cara a reducir el impacto de los alimentos que consumimos en el cambio climático

En contraposición, un apabullante 79,5% afirman estar dispuestos a intentarlo. “Si el alto grado de involucración que hay en España con la sostenibilidad incluyese también hábitos relacionados con el consumo de alimentos, esto sería, sin duda, un muy buen primer paso hacia la normalización y extensión de dietas basadas en vegetales” afirma Ahnberg de Oatly.

El cambio climático es una verdad absoluta para los españoles: un 97% lo considera una realidad, y un 92% culpa al ser humano de su existencia, según una investigación del Real Instituto Elcano. El compromiso mostrado con los hábitos de vida sostenibles es de un 80%, así como ese mismo porcentaje considera que el gobierno no está haciendo suficiente para frenarlo o impedirlo. En ese sentido, la falta de información al respecto puede ser uno de los grandes motivos: según el estudio realizado por Oatly, un 60% afirma estar poco o muy poco informado sobre el tema.

Las alternativas de origen vegetal a la leche y sus derivados son una opción a tener en cuenta de cara a reducir el impacto de los alimentos que consumimos en el cambio climático. Reducir el consumo de carne y lácteos no solo es bueno para el planeta, sino también para nuestra salud: “El cambio climático es uno de los retos más importantes a los que se enfrenta el mundo, y es un tema que nos preocupa en profundidad. Estamos haciendo todo lo que podemos para facilitar la transición hacia la producción y el consumo de más productos de origen vegetal ofreciendo opciones basadas en la avena en el mostrador de los lácteos. Gracias a la investigación hemos conseguido desarrollar productos con propiedades únicas, orientados a una mejor salud, y con un impacto mucho menor en el medio ambiente que los lácteos tradicionales” concluye Ahnberg.