El 64% de los consumidores en Cataluña penaliza a las marcas que no considera responsables. Concretamente, un 55% deja de adquirir el producto o servicio en cuestión, mientras que un 9% va más allá y emite opiniones negativas en foros y redes sociales, llegando incluso a recoger firmas en contra de la marca, si cree que ésta vulnera derechos fundamentales. Estos datos se extrapolan del informe "El ciudadano y la RSE" de la Fundación Adecco, un análisis que ha dado voz a 600 ciudadanos mayores de edad residentes en nuestro país, de los cuales 90 son de Cataluña.

El consumo responsable se ha incrementado 6 puntos porcentuales con respecto al año pasado y es mayor entre los encuestados menores de 40 años, descendiendo a partir de esta edad. Por franjas de edad, es destacable el hecho de que las generaciones más jóvenes son las más exigentes con el comportamiento de las marcas, mientras que entre los mayores de 40 años esta exigencia se vuelve más laxa. Así, un 67% de los consumidores entre 18 y 35 años en Cataluña sancionan a las marcas menos responsables, mientras que la cifra desciende al 60% a partir de la citada edad.

Además, el 60% de los encuestados afirma desconocer el significado de las siglas "RSE"; sin embargo, los resultados arrojan que sí comprenden el concepto, sin ser conscientes de ello. Así, un 96% de los encuestados considera que las empresas tienen la misma responsabilidad que el Gobierno a la hora de dar respuesta a los retos del entorno: desempleo, desigualdad social, sostenibilidad medioambiental, corrupción...

Además, llama la atención el activo papel que los ciudadanos se otorgan a sí mismos como agentes responsables: creen que, tras Gobierno y empresas, son el tercer actor social que debe asumir una mayor responsabilidad. Por otra parte, el 56% de los encuestados con empleo opina que trabaja en una empresa socialmente responsable. Sin embargo, un 60% considera que las compañías nacionales están por debajo de las europeas en la escala de responsabilidad.