El 40% de los que van a disfrutar de vacaciones durante esta próxima Semana Santa tienen pensado destinar un presupuesto menor que el de años anteriores, según arroja un informe de Nielsen Consumer Research, a partir de los datos de las entrevistas online realizadas entre el 5 y el 8 de marzo. En años anteriores, el 65% de los españoles salían a pasar unos días fuera de su hogar habitual en Semana Santa. Sin embargo, las perspectivas para 2013 no son demasiados optimistas, puesto que si bien un 25% de los españoles ha decido pasar unos días de vacaciones fuera, todavía un 33% a dos semanas vista de las vacaciones, no ha decidido si va a disfrutar de estos días.

Aquellos que no piensan salir de vacaciones, alegan sobre todo, cuestiones económicas (65%) y, en segundo lugar pero a gran distancia, cuestiones laborales (15%). Entre aquellos que tienen pensado salir, los destinos más recurrentes son la segunda vivienda y el alojamiento en casa de familiares/amigos. Y precisamente son este segmento de población, los que declaran que realizarán un mayor aprovisionamiento de productos en el régimen libre servicio para así reducir su consumo fuera del hogar. De media declaran que pasarán 5 días de vacaciones, aunque hay un 60% que afirma que no permanecerá fuera más de 3 días. El gasto medio previsto por persona /día es de 54 euros (incluyendo alojamiento, comida y otros gastos). Este presupuesto asignado para 2013, es menor que el de pasadas ediciones en un 40% de los casos. Solamente el 10% de los que van a salir de vacaciones se plantea tener un presupuesto mayor que el del año pasado.

Todo esto, unido a que el 60% declara que su consumo extra doméstico se verá reducido durante Semana Santa, no parece que sean noticias muy alentadoras para el sector hostelero. Trabajando con la hipótesis que el consumidor español tuviera que realizar la reducción de algún tipo de gasto para poder disfrutar de vacaciones, las medidas más adoptadas serían: reducción de las comidas/cenas de ocio fuera del hogar, evitar cualquier tipo de viaje innecesario que supusiese un gasto excesivo, y la reducción de gastos fijos (agua, luz, etc).