El consejo de administración de El Corte Inglés ha designado en la tarde de ayer a Dimas Gimeno, sobrino de Isidoro Álvarez, fallecido el pasado domingo a los 79 años de edad, como nuevo presidente del grupo.

El nuevo presidente de El Corte Inglés, de 39 años, desempeñaba hasta este momento el puesto de consejero delegado director general del grupo y se enfrenta en esta nueva etapa a retos tan importantes como lograr consolidar los resultados, la internacionalización de la compañía y al mantenimiento de la estabilidad financiera después de que se lograra en noviembre refinanciar 4.909 millones de euros de deuda.

Dimas Gimeno, licenciado en Derecho por la Universidad San Pablo CEU, máster en Derecho Privado por esta Universidad y con un MBA por el IESE, inició su carrera profesional como vendedor de El Corte Inglés, en el centro madrileño de Castellana, que compatibilizó con sus estudios.

En el año 2000 el nuevo presidente del grupo de distribución se incorporó a los Servicios Centrales de El Corte Inglés en Madrid. En 2001 trabajó en la apertura del primer gran centro del grupo fuera de España, en Lisboa. Durante cinco años trabajó en la capital portuguesa y en 2006 se hizo cargo de la dirección del segundo centro luso que abrió la compañía, en Oporto.

En 2008 regresó a Madrid, a los Servicios Centrales de la empresa trabajando en diversas áreas operativas, ventas, compras, logística, marketing e Internet. En 2009 fue nombrado miembro del Patronato de la Fundación Ramón Areces y en 2010 consejero de El Corte Inglés. En agosto del pasado año fue nombrado consejero director general, después de que el grupo presentara al expresidente de Endesa e Ibercaja, Manuel Pizarro, como adjunto a presidencia.

Dimas Gimeno es el cuarto presidente de El Corte Inglés. César Rodríguez, tío de Ramón Areces, fue el primer presidente de la empresa, constituida en 1940. A Rodríguez le sucedió Areces en 1966 y el recientemente fallecido Isidoro Álvarez sucedió a su tío en el año 1989.

En su último ejercicio fiscal, El Corte Inglés facturó 14.291 millones de euros, el 1,8 % menos, y logró un beneficio neto de 174,35 millones, el 6,2% más.