Lidl redobló en el último año su compromiso con Cataluña. La cadena invirtió en 2020 un total de 70 millones de euros en la apertura de 9 tiendas. Así cuenta hoy con 120 puntos de venta en la comunidad. Este año pretende invertir 90 millones de euros y estima sumar 7 nuevas tiendas en la zona y continuar con su desarrollo logístico.  

Durante el 2020, la cadena de supermercados incrementó en un 10% su plantilla en el territorio catalán, generando 350 nuevos empleos respecto al año anterior, hasta alcanzar un equipo humano formado por más de 3.800 personas.

Durante 2021, Lidl ha puesto en marcha una nueva iniciativa en la que, de forma progresiva, la cadena está introduciendo nuevas referencias catalanas en sus puntos de venta de la región con un sello distintivo, bajo el lema “És d’aquí, és bo”

El compromiso con los productos y proveedores locales viene de lejos. El año pasado, la cadena de supermercados aumentó en más de 250 las referencias de productos catalanes que comercializa en sus tiendas de todo el país, un 20% más que en el 2019. Estos productos son mayoritariamente diferentes variedades de fruta y verdura, carnes y embutidos, lácteos, cervezas y vinos de DO de la región, entre otros.  

Lidl compra cada año producto catalán por valor de unos 670 millones de euros, cifra que aumentó en 2020 más de un 10% respecto al año anterior. Más del 25% de lo que adquiere en la región lo exporta para su comercialización a través de su red internacional de 11.500 establecimientos en una treintena de países. El pasado año también incrementó el número de proveedores catalanes con los que trabaja, que ya supera los 160.

Durante 2021, Lidl ha puesto en marcha una nueva iniciativa en la que, de forma progresiva, la cadena está introduciendo nuevas referencias catalanas en sus puntos de venta de la región con un sello distintivo, bajo el lema “És d’aquí, és bo”, que permite a los consumidores identificar de manera sencilla los productos locales de Cataluña en las tiendas de la comunidad.  

La apuesta de Lidl por Cataluña tiene impacto en la economía local. Según el estudio realizado por la consultora PwC, con su actividad genera un impacto en el PIB de la comunidad de más de 1.000 millones de euros anuales (un 0,46% del total) y es responsable de más de 20.800 empleos locales (un 0,60% del total) entre directos, indirectos e inducidos.