Lidl España tiene previsto facturar cerca de 2.400 millones de euros en el ejercicio 2012-2013, lo que supondría incrementar alrededor del 2,5% los resultados del periodo anterior, cuando alcanzó 2.331 millones. A superficie comparable habrá un ligero incremento, según ha señalado el director general financiero de la compañía Ferrán Figueras.

La compañía de distribución, que cuenta con una red de más de 525 establecimientos y da trabajo a más de 9.500 personas, ha realizado en los últimos cinco años inversiones en España por un importe global de 723 millones de euros. Lo que supone una inversión promedio de 145 millones anuales, mientras para el presente ejercicio (2012/2013) tiene previsto invertir 120 millones de euros, un 20% más respecto al ejercicio anterior.

El 56% del surtido fijo de Lidl España está formado por productos suministrados por los 368 proveedores que tiene la cadena en España, a los que realiza compras por valor de 2.500 millones de euros anuales. Con su modelo de negocio basado en compras agregadas para todo el grupo y descentralizadas por mercados, Lidl actúa también como plataforma de exportación de productos españoles, comercializándolos a través de las más de 10.000 tiendas que la cadena tiene distribuidas por 26 países europeos. En este sentido, la empresa de distribución exporta productos españoles por valor de 1.200 millones de euros anuales, una cifra muy superior a la correspondiente a sus importaciones, que contribuye a generar un superávit comercial medio al sector de 412 millones de euros, según ha señalado Ferrán Figueras.

El profesor Jaume Llopis, experto en mercados de consumo y distribución en Europa, EE.UU. y Latinoamérica y IESE, y su equipo han desarrollado un reciente estudio sobre la necesidad competitiva de la colaboración entre fabricantes y marcas de distribución en el que ha ejemplificado a Lidl como una firma que apuesta por los proveedores españoles. Según ha explicado Llopis, tal como demuestra el estudio, “Lidl es el primer comprador del sector hortofrutícola, además de plataforma ideal para exportar productos elaborados por fabricantes españoles”.

Un ejemplo de esta estrategia de compras y exportación está en el sector hortofrutícola español, del que Lidl es el primer cliente: en el último año, la cadena ha comprado 960.000 toneladas de frutas y verduras en España, lo que ha supuesto un impacto económico en el sector de 860 millones de euros (el equivalente al 6% de la producción total en valor). De ese volumen, 710 millones de euros se han destinado a la exportación. Mientras, otra apuesta por el tejido productivo español está en el sector cárnico: el 100% de la carne fresca que se comercializa en España en el surtido fijo es española. Ello representa un volumen de negocio con proveedores españoles de más de 106 millones de euros en 2012. Como ha señalado Ferrán Figueras, "la apuesta por los proveedores nacionales de Lidl es siempre a largo plazo y tiene como objetivo generar valor compartido con ellos".

En estos momentos, Lidl España es el séptimo operador por ventas del mercado español, con una cuota de mercado del 2,9% y el sexto por superficie comercial, con un 3,9% sobre la sala de venta total, según datos de 2012.