Lidl abre las puertas de su primera tienda urbana en el centro de Palma de Mallorca, ubicada concretamente en la calle Aragón, 42. Para ello, ha invertido más de 2,4 millones de euros para su construcción y equipamiento. En línea con su compromiso de contribuir a la generación de riqueza y el empleo local, la cadena de supermercados ha confiado a varias empresas de la zona la ejecución de este proyecto, cuya puesta en marcha ha supuesto la creación de 25 nuevos puestos de trabajo.

El nuevo establecimiento cuenta con una sala de ventas de 1.000 metros cuadrados, en los que, en línea con la apuesta de Lidl por una alimentación saludable, los productos frescos tienen un amplio protagonismo y se complementan con distintas referencias regionales, como fruta y verdura, horneados y quesos.

La nueva tienda, abierta de lunes a sábado de 9:00 a 21:30h, dispone de todas las medidas de higiene y seguridad que Lidl ha puesto en marcha desde el inicio de la crisis sanitaria, y que recientemente han sido avaladas con la certificación de Aenor.

Compromiso con las Islas Baleares

Con esta apertura Lidl refuerza su presencia en las Islas Baleares, donde suma 25 puntos de venta, 20 de ellos en Mallorca, y unos 600 empleos directos. Gracias a su actividad, genera otros 480 puestos de trabajo adicionales, entre indirectos e inducidos (un 0,18% del total de la región) y un impacto en el PIB de la Comunidad de 56 millones de euros anuales (un 0,19% del total).

La compañía compra cada año más de 17 millones de euros en producto balear y es una de sus principales plataformas de exportación. La cadena trabaja actualmente con 16 proveedores de la región de forma continuada y cuenta en su surtido con más de 60 referencias locales, que se venden regularmente en las distintas tiendas de Lidl en España y Europa, entre ellas diversos quesos o frutas y verduras.

Durante los últimos meses, Lidl ha reforzado su compromiso con el producto balear ampliando su surtido habitual de referencias locales con nuevos artículos en sus tiendas de Baleares. El objetivo es incentivar la compra y el consumo de productos de las islas, y contribuir de este modo a la continuidad de productores locales.