Las ventas del retail físico en nuestro país aumentaron un 2,1% en 2015, frente a un 0,8% durante 2014 y un -2,2% registrado en 2013. Esta significativa mejoría seguirá en 2016, con una estimación de crecimiento del 3,7%. Estos son algunos de los principales hallazgos del estudio realizado por la firma de investigación de mercados GfK sobre la situación de la distribución en Europa.
 
En general, 2015 fue un buen año para el retail físico en los 28 países de la UE, ya que experimentó un incremento nominal de un 3% en su facturación. En gran medida, el aumento se debió a la subida en los precios de los bienes de consumo, aunque ello no tuvo repercusión en la inflación general, debido al descenso del precio de la energía.

Previsiones

La solidez en el negocio del retail físico durante el año pasado se mantendrá igual en 2016. Para los 28 países de la UE, se prevé cierta desaceleración, con un crecimiento medio del 1,1%. Habrá evoluciones especialmente positivas en Rumania ( 7,2%) y Suecia ( 4,8%). En este país, junto con España ( 3,7%), el retail se beneficiará del crecimiento en el consumo privado.

La distribución física está todavía bajo presión debido al crecimiento del comercio electrónico, que ganará cuota de mercado adicional este año. Sin embargo, se estima que las compras en el sector retail aumenten aún más, y compensen el exceso de crecimiento del eCommerce.

En 2015 la economía creció y el desempleo se redujo en la mayoría de los países. Esta tendencia se refleja en las cifras del poder adquisitivo, que se incrementaron en la UE a una media del 3,7% en términos nominales, en comparación con el año 2014. Esto proporcionó a cada ciudadano de la UE un promedio de 15.948€ para consumo, alquiler o hipoteca, ahorros y contribuciones a planes de pensiones.

En cualquier caso, hay diferencias considerables entre los distintos países en cuanto a la cantidad disponible para el consumo privado, incluido el retail. Mientras que Luxemburgo tiene una renta disponible anual per cápita de 28.775 euros, Bulgaria cuenta solamente con 3.143 euros. Dado que la inflación fue de aproximadamente un 0,0%, según la Comisión Europea, el poder de compra experimentó un incremento en valores reales para los consumidores en muchos países,

Aumenta el consumo privado en España

En España, la porción del gasto privado dedicado al retail se situó en 2015 en un 32%. Aunque sólo se trata de un punto porcentual más que el año anterior, este crecimiento es el tercero mayor de toda la UE, superado sólo por Letonia (12 puntos porcentuales) y Rusia (2 puntos porcentuales).

Los países donde la proporción de gasto privado en la distribución es mayor son: Rusia (59%), Bulgaria (49%), Hungría (46%), Croacia (45%) y Estonia (44%). Por el contrario, es notablemente más baja en Italia (26%) y en Grecia (27%), en ambos, como resultado de la crisis económica. Por razones diferentes, las economías fuertes como Alemania (28%), Reino Unido (27%) o Noruega (30%), con un mayor nivel de ingresos, dedican una menor proporción a cubrir necesidades básicas y una mayor parte se destina a otros sectores como el turismo, la cultura o el ocio.

En general, la proporción de las compras efectuadas en el sector retail dentro del consumo privado ha descendido de nuevo en 2015 en los 28 países de la UE. La cuota está ahora en el 30,4%, cuando en 2014 fue del 30,9%, en 2013 del 31,2% y en 2012 del 31,4%.
La superficie de ventas per cápita es un importante indicador de la madurez de un mercado y de su competitividad. En el ranking de países en superficie de área de ventas, España ocupa la posición 10 entre los 15 países con mayor área de ventas, con 1,11 m2 por habitante. Encabezan la lista Austria con 1,74 m2 per cápita y los Países Bajos con 1,62 m2.

España, junto con los Países Bajos e Italia ofrecen condiciones atractivas de expansión para la distribución, ahora que se están recuperando de la crisis y siempre que la mejora continúe. También Portugal aumentó su área de ventas per cápita a 0,98 m², a pesar de su difícil situación.

Productividad de la superficie de ventas

La productividad media de la superficie de ventas (facturación bruta por m2 de zona de venta) es un importante punto de referencia para evaluar el rendimiento de una determinada ubicación. La productividad de la superficie de ventas depende de factores externos tales como la capacidad de compra en el área de influencia y la intensidad de la competencia.

En este indicador, España ocupa posiciones medias bajas, con una facturación por metro cuadrado entre 3.500 y 4.000 euros. En general, durante el año pasado, la productividad de la superficie de ventas en los 28 países de la UE aumentó en un 2,7%, justo un poco menos de los 4.200 euros por m2. Esta es una buena noticia para las tiendas físicas ya que fueron capaces de obtener beneficios durante dos años consecutivos, después de varios años con un rendimiento decreciente. En 2014 el aumento se situó en el 0,6% y en torno a los 4.100 euros por m2.

La productividad de la superficie de ventas tradicionalmente es más alta en el norte de Europa, Suiza y Luxemburgo, con más de 5.500 euros por m2, mientras que las más bajas se encuentran en el Este y el Sureste de Europa, con menos de 2.500 euros por m2. Sin embargo, estos últimos países están ganando terreno de manera continua.