El primer cuatrimestre del año cerró dubitativo con el Índice FootFall al 1,5% acumulado, lastrado por una Semana Santa tempranera de marzo que generó descensos de tráfico del -4,6% entre jueves Santo y lunes. En ese periodo, la actividad comercial en Retail se vio impactada por la menor disponibilidad de nóminas a final de mes y la desalineación estacional (un tiempo que no acompañaba a las nuevas colecciones).

El calendario comercial de Retail tiene en el día de la madre una de las citas obligadas del año, donde la maquinaria de marketing promueve y el consumidor responde con compras para ellas, sobre todo en moda, complementos, belleza, joyería, restauración y electrónica. De un análisis preliminar podríamos identificar las diferencias evidentes en el comportamiento del consumidor de esta semana respecto a la equivalente del año anterior debido a como caían las festividades.

Este año, el festivo fue el domingo 1, aunándose tanto el día de la madre como el día del trabajador. En 2015, el día de trabajador fue viernes, lo que implica un impacto mayor de pérdida de afluencia al ser en un día importante laborable. Analizando la semana observamos que en 2016 ha habido un incremento de afluencia de un 2,8% respecto al año anterior y un 8,7% respecto a la semana anterior con algunas particularidades importantes a destacar.

La semana comenzó con afluencias medias inferiores a los días equivalentes del promedio de las 4 semanas anteriores. Esto era algo que se esperaba por la concentración de la festividad en un solo día, que llevó a concentrar mayor nivel de compras hacia el fin de semana. De hecho, tanto el viernes como el sábado se experimentaron incrementos de afluencia algo superiores al 12% respecto a sus días equivalentes de las 4 semanas anteriores. Sin embargo, el sábado experimentó una caída de afluencia respecto del año pasado de un -3,6%, ya que el sábado del 2015 fue un día privilegiado al encontrarse entre los dos festivos del viernes y domingo.

Algo interesante que se remarca también, desde FootFall, es el efecto de que el día de la madre haya coincidido con el día del trabajador, con diferentes eventos que han sido organizados y que han podido desviar tráfico de las zonas comerciales a estos eventos. Prueba de ello es la caída de un -29,4% del domingo respecto a mismo día del año anterior, cuando nos encontramos con un saldo interanual positivo en la semana.