Madrid acogió este miércoles el Congreso Retail Supply Chain Solutions, end2end, organizado por Ifaes, que reunió a directivos del sector minorista, de la gran distribución y del gran consumo en el palco de honor del estado Santiago Bernabéu en un evento que fue un evidente éxito de convocatoria.

Entre otros asuntos, el congreso abordó la logística colaborativa a través del comercio electrónico, cómo optimizar los costes logísticos, el internet de las cosas, la omnicanalidad o la cadena de suministro eficiente. En este sentido, para el director de Logística de Lola Market, Alfredo Pérez Perdiz, hay que pensar en la cadena de suministro "como en un producto" y asumir que "la logística es parte del producto" y algo que el cliente "también demanda". "La entrega es parte del producto", concluyó.

El turno de ponencias en la Sala A (el congreso contó con dos salas simultáneas de conferencias) lo abrió el fundador y director ejecutivo de Soft Doit, Lluis Soler, quien reconoció que buscar un software adecuado puede suponer "un dolor de cabeza". Así, desveló que solo el 18% de las empresas implantan un software con éxito; es decir, "en el tiempo establecido" y "dentro del presupuesto". "Una de cada tres empresas —advirtió— fracasa con mayúsculas: o no llega a implantarlo o no lo usa".

Así, Soler desglosó los siete pecados que casi todas las empresas, en su opinión, cometen a la hora de implantar un software: pensar en un corto plazo; no involucrar ni preguntar a todas las áreas de la empresa; no comprobar si el hardware ya instalado (servidores, dispositivos móviles, PDA) es compatible con el nuevo software; no analizar la diversidad de softwares que existe en el mercado ("no es necesario diseñar uno a medida", explicó); no analizar soluciones en la nube o de SaaS (en este sentido, recomendó el pago por servicio para firmas con mucha volatilidad en los picos de actividad); no valorar el servicio posventa y no solicitar diversas propuestas ni probar el software durante un tiempo antes de instalarlo definitivamente.