AMDPress.- Seis meses después de su llegada a la dirección del grupo taponero y tonelero Sabaté Diosos, Gérard Epin ha iniciado una fuerte reestructuración de la división de tapones (en torno al 50% del negocio del grupo), que ha generado pérdidas en el primer semestre. Con ello, según informó recientemente el diario francés Les Echoes, pone orden en la fusión (finales de 2000) del líder mundial de toneles para vinos de calidad con el segundo mundial de tapones.

Para simplificar la logística entre sus fábricas, el grupo quiere reubicar la producción de tapones en las  plantas de Céret (Pirineos Orientales), que será la central europea, San Vicente de Alcántara (España) y Rabat (Marruecos). Se cierran cuatro unidades en Europa (dos en Francia), los tapones de corchos para el champán de Cumières se producirán en Corchos de Mérida, y globalmente Sabaté Diosos reducirá su plantilla en un 20% de aquí a 2004, pasando de 824 a 655 empleados.

El objetivo es lograr un margen operativo de 15-17% en 2005, frente al 11% de 2001. El coste excepcional de este plan es de 8 millones de euros asignados al segundo semestre de 2002, a lo que se sumarán otros siete millones que exigirá la reorganización industrial de aquí a 2004. El grupo espera recaudar 17,5 millones de euros en 2005 como retorno por aplicación de este plan.

Al mismo tiempo la empresa quiere relanzar el tapón semi-sintético Altec, creado en 1995, que evita el sabor a corcho y sale más barato. La imagen de este producto, que obtuvo un gran éxito, se vio afectada por litigios entablados por las "wineries" americanas, hasta el punto de que las grandes marcas británicas (Tesco, Sainsbury) rechazaban los vinos con el tapón Altec, utilizado por 1 de cada 5 botellas en Francia. Sabaté Diosos amplía la gama con dos tapones nuevos, más permeables a los gases y que facilitan el envejecimiento del vino embotellado. Uno de ellos garantizará un umbral de tricloranisoles (TCA, que da sabor a corcho) inferior a 1,5 nanogramos/litro.