Aral Digital.- El sector de gran consumo, y a pesar del estancamiento de la demanda, consiguió crecer un 5,1% en valor durante el primer semestre del año, en parte debido al aumento de los hogares del 2,3%, y en parte por el incremento de precios de algunos productos básicos como el aceite de girasol, la leche o los derivados del trigo, según un balance realizado por TNS Worldpanel. Por su parte, la evolución en volumen de la cesta de la compra sólo decreció un 0,1% en este mismo período.

La respuesta del consumidor a través de sus patrones de compra indica que las partidas de los productos más imprescindibles como alimentación y droguería permanecen estables, mientras las compras de perfumería, con una demanda más elástica, decrecieron un 1,3%.

Sin embargo, mantener similares niveles de consumo en alimentación y bebidas en estos tiempos no es fácil, y el consumidor se ha visto obligado a ajustar su elección de marcas, del lugar en el que compra y de la frecuencia con que lo hace.

La marca del distribuidor en este período alcanzó un 31,8% de cuota del mercado de alimentación y bebidas (sin incluir frescos perecederos), frente al 28,6% que consiguió en el mismo período de 2007. Ello representa una ganancia de más de 3 puntos de cuota de mercado en un sólo año.

Por otra parte, durante el primer semestre de 2008, el canal discount concentró el 17,2% del gasto de las familias en las partidas de alimentación y bebidas (sin frescos perecederos), frente al 16,1% de cuota de mercado que recogió en 2007. Los mayores beneficiados de ese cambio en la elección del canal han sido Dia, cuya cuota ha pasado al 12,0% desde el 11,0% que conseguía el año pasado, y Lidl, que ha pasado del 3,6% al 4,1%.

Finalmente, otra consecuencia de la crisis es que el consumidor ha dejado de reducir su frecuencia de compra. Durante el primer semestre de 2008, acudió 33,8 veces a comprar productos de alimentación y bebidas (sin frescos perecederos), una cifra ligeramente superior a las 33,5 que lo hizo en el primer semestre de 2007, pero que representa un importante cambio de tendencia respecto a los últimos años. Eso le permite cargar en su cesta los productos que realmente necesita, reduciendo un 2,9% el volumen de compra.