AMDPress.- El grupo Henkel ha rebajado sus previsiones para el presente ejercicio. Los beneficios netos y la ganancia por acción al cierre del presente ejercicio serán inferiores al año anterior y el resultado de explotación disminuirá entre un 5 y 7%, según la multinacional alemana, “debido a un entorno económico mundial incierto”. Ante esta situación, el fabricante del lavavajillas Mistol o del gel de baño Fa, que hace unos meses preveía al menos igualar el resultado del año anterior, ha anunciado un plan de reestructuración a nivel mundial que implicará la supresión de entre 2.500 y 3000 empleos de los 60.400 con los que cuenta su plantilla actual. Para afrontar los costes de esta reestructuración, prevista para los años 2002 y 2003, Henkel destinará una partida de 380 millones de euros (63.227 millones de pesetas). A cambio espera obtener unos ahorros anuales de 130 millones de euros (21.630 millones de pesetas) y, según el presidente del grupo, Ulrich Lehner, “asegurar la fuerte posición de Henkel a largo plazo, incluso en un entorno económico extremadamente difícil”.

En España esta decisión podría afectar a unos 50 ó 70 trabajadores de la planta catalana de Montornés, en la que se fabrican detergentes en pastilla para su distribución europea. Fuentes de la empresa han apuntado que aunque aún no se ha comunicado de qué forma afectará la reestructuración en nuestro país, estos puestos serían los que desaparecerían debido a que la firma estudia trasladar la producción de las tabletas a otro país. No obstante, la planta de Montornés continuará fabricando detergentes en polvo, líquidos, suavizantes y adhesivos, como hasta la fecha.